Los consejos de administración de Caja España y Caja Duero se reunirán esta tarde de forma simultánea en León y Salamanca para decidir sobre la aprobación del proyecto de fusión de ambas entidades, una vez salvadas las diferencias entre las dos cajas sobre el carácter de la presidencia y los nombres del equipo directivo, según informaron a la agencia Ical fuentes financieras.
AsÃ, según estas mismas fuentes, existe un acuerdo pleno entre los responsables de las dos entidades en que la presidencia de la futura caja resultante de la fusión, con sede en León, no tenga un carácter ejecutivo. Sin embargo, el problema más complicado de resolver tenÃa que ver con la diferencia en cuanto a los nombres y a la forma de elección de los órganos directivos de la entidad.
Caja España interpretó que los acuerdos alcanzados en Tordesillas el pasado 4 de enero suponÃa que serÃa el consejo de administración de la nueva caja –compuesto por los miembros de las dos actuales- serÃa el que eligiese al director general y que éste presentara una propuesta con los nombres del resto del equipo directivo. Desde Caja Duero se exigió conocer estos nombres antes de someter el proyecto a votación del consejo de administración.
En los últimos dÃas, se han intensificado los contactos entre negociadores de las dos cajas, tutelados y presionados en todo momento por el Banco de España y la Junta de Castilla y León, que han dado como resultado que el documento que estudiarán hoy los dos consejos de administración aparque los nombres concretos, pero sà incluya algún boceto de la estructura directiva, según las fuentes consultadas. De este modo, será el consejo de administración de la entidad fusionada la que nombre su director general y éste presente una propuesta con su equipo.
Ante las fuertes discrepancias surgidas por esta cuestión, y la decisión de Caja España de mantener los plazos previstos y convocar su consejo de administración decisorio para hoy se especuló en un primer momento que Caja Duero podrÃa convocarlo pero que se limitarÃa a volver a estudiar el proyecto. En la tarde de ayer sedespejaron las dudas y Caja Duero convocó a su consejo de administración a las 18.00 horas de hoy –mismo horario que la entidad con sede en León- con un único punto en el orden del dÃa: aprobar, en su caso, el proyecto de fusión con Caja España, los préstamos del Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancario (Frob) y la convocatoria de la asamblea que dé el visto bueno definitivo a la fusión.
El proyecto de fusión se asienta en un plan de negocio que contempla una solicitud de préstamos de 525 millones de euros, 37 millones menos de los previstos inicialmente, lo que supone un 1,8 por ciento de los activos ponderados de riesgo, es decir, menos del dos por ciento de activos que es el lÃmite que marca la regulación del Frob.
Asimismo, se contempla un ajuste de 846 empleados y de 253 oficinas, si bien las cifras definitivas de esta reducción de plantilla dependerán de la negociación del pacto laboral, roto el pasado 23 de febrero, y que los sindicatos esperan retomar también en los próximos dÃas. Fuentes de los representantes de los trabajadores explicaron que en las últimas horas habÃan rechazado la posibilidad de volver a sentarse en la mesa ante las divergencias entre las dos cajas para evitar ser utilizados como excusa para no culminar el proceso de fusión.
La dirección regional de UGT ha convocado para el mediodÃa de hoy una reunión con las secciones sindicales en ambas cajas para analizar los avances que se han producido en la negociación del pacto laboral y en la que adoptarán una postura conjunta en la votación de mañana.
Fuentes financieras han explicado a Ical que en el desbloqueo de la situación ha tenido un papel fundamental tanto el Banco de España como la Junta de Castilla y León que han conminado severamente a las cajas a alcanzar un acuerdo para cumplir con los plazos previstos, que contemplan que en estos dÃas de marzo se votara en el consejo la fusión definitiva y en el mes de abril se convocara la asamblea general de ambas entidades.
La Crónica de León
AsÃ, según estas mismas fuentes, existe un acuerdo pleno entre los responsables de las dos entidades en que la presidencia de la futura caja resultante de la fusión, con sede en León, no tenga un carácter ejecutivo. Sin embargo, el problema más complicado de resolver tenÃa que ver con la diferencia en cuanto a los nombres y a la forma de elección de los órganos directivos de la entidad.
Caja España interpretó que los acuerdos alcanzados en Tordesillas el pasado 4 de enero suponÃa que serÃa el consejo de administración de la nueva caja –compuesto por los miembros de las dos actuales- serÃa el que eligiese al director general y que éste presentara una propuesta con los nombres del resto del equipo directivo. Desde Caja Duero se exigió conocer estos nombres antes de someter el proyecto a votación del consejo de administración.
En los últimos dÃas, se han intensificado los contactos entre negociadores de las dos cajas, tutelados y presionados en todo momento por el Banco de España y la Junta de Castilla y León, que han dado como resultado que el documento que estudiarán hoy los dos consejos de administración aparque los nombres concretos, pero sà incluya algún boceto de la estructura directiva, según las fuentes consultadas. De este modo, será el consejo de administración de la entidad fusionada la que nombre su director general y éste presente una propuesta con su equipo.
Ante las fuertes discrepancias surgidas por esta cuestión, y la decisión de Caja España de mantener los plazos previstos y convocar su consejo de administración decisorio para hoy se especuló en un primer momento que Caja Duero podrÃa convocarlo pero que se limitarÃa a volver a estudiar el proyecto. En la tarde de ayer sedespejaron las dudas y Caja Duero convocó a su consejo de administración a las 18.00 horas de hoy –mismo horario que la entidad con sede en León- con un único punto en el orden del dÃa: aprobar, en su caso, el proyecto de fusión con Caja España, los préstamos del Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancario (Frob) y la convocatoria de la asamblea que dé el visto bueno definitivo a la fusión.
El proyecto de fusión se asienta en un plan de negocio que contempla una solicitud de préstamos de 525 millones de euros, 37 millones menos de los previstos inicialmente, lo que supone un 1,8 por ciento de los activos ponderados de riesgo, es decir, menos del dos por ciento de activos que es el lÃmite que marca la regulación del Frob.
Asimismo, se contempla un ajuste de 846 empleados y de 253 oficinas, si bien las cifras definitivas de esta reducción de plantilla dependerán de la negociación del pacto laboral, roto el pasado 23 de febrero, y que los sindicatos esperan retomar también en los próximos dÃas. Fuentes de los representantes de los trabajadores explicaron que en las últimas horas habÃan rechazado la posibilidad de volver a sentarse en la mesa ante las divergencias entre las dos cajas para evitar ser utilizados como excusa para no culminar el proceso de fusión.
La dirección regional de UGT ha convocado para el mediodÃa de hoy una reunión con las secciones sindicales en ambas cajas para analizar los avances que se han producido en la negociación del pacto laboral y en la que adoptarán una postura conjunta en la votación de mañana.
Fuentes financieras han explicado a Ical que en el desbloqueo de la situación ha tenido un papel fundamental tanto el Banco de España como la Junta de Castilla y León que han conminado severamente a las cajas a alcanzar un acuerdo para cumplir con los plazos previstos, que contemplan que en estos dÃas de marzo se votara en el consejo la fusión definitiva y en el mes de abril se convocara la asamblea general de ambas entidades.
La Crónica de León







