Entre la impostura y la cobardía
Aunque no me crean, les aseguro que me había propuesto no escribir más sobre las desventuras de nuestras cajas de ahorro. Como todos los culebrones, este empezaba a ser bastante cansino, y además no pensé que los guionistas fueran capaces de superar las cotas de obscenidad política alcanzadas por el serial. Pero me olvidé de que la realidad supera la ficción y sobre todo de la inexorable Ley de Murphy, implacable en el caso que nos ocupa.
Rolando al norte
¿Quiere usted ser presidente?
Enzarzada en una maraña política que amenaza incluso la estabilidad de la propia fusión, Caja España y Caja Duero siguen a la 'caza y captura' de un presidente, para cuyo consenso por el momento no se dan las "condiciones adecuadas".
Fusión de gavilanes
No te quites del teléfono, me dice a todas horas una voz en mi cerebro que me resulta extraña y familiar a un tiempo. Y yo no me quito del teléfono. Desde que en el enésimo capítulo del culebrón Caja España y Caja Duero: fusión de gavilanes me enteré de los enojos, amores y desamores entre consejeros por encontrar un presidente para la nueva caja, no hago otra cosa que ofrecerme.
El decreto de la Junta impide crear la comisión ejecutiva en la caja fusionada
La entidad que juntará los negocios de Caja España y Caja Duero nacerá sin presidente y no podrá crear uno de sus principales órganos de dirección, la comisión ejecutiva encargada del día a día de la fusión. El decreto ley de la Junta ratificado de forma unánime por las Cortes de Castilla y León impedirá la formación de esta comisión dentro del consejo de administración de la caja fusionada. El decreto establece las incompatibilidades que afectarán a los miembros de los consejos de administración de las cajas de ahorro en la comunidad. No podrán integrarse como vocales políticos electos en activo personas con negocios directamente relacionados con estas entidades o que tengan en ellas buena parte de sus créditos.








