En una muestra significativa de empresas del sector, entre diciembre del 2011 y el mismo mes del 2012, se destruyeron más de quinientos empleos (12,2 %), pasando de 4.613 trabajadores e trabajadoras a 4.050. La previsión es que el número se reduzca más, situándose en 3.775 (20 % menos). Para CCOO, la situación hace necesaria una reflexión sobre las cifras y sus causas, especialmente ante el empeoramiento de las previsiones, que pueden abocar al sector a la desaparición en un breve plazo.
Segun CCOO, el empleo se esta destruyendo sobre todo en empresas que se deslocalizan fácilmente, ya que de una manera u otra no están vinculadas, por su clientela, al país. Destacan los casos de Unísono, que traslada a Madrid la campaña de su cliente Orange, o Iberphone y Unitono, que tienen como cliente a Gas Natural, que traslada as sus campañas a Barcelona, o Universal Support, que destruyo el 40 % des sus puestos de trabajo. Al lado opuesto, Gestión C y STD no están destruyendo empleo si no que lo aumentan ligeramente, circunstancia que CCOO atribuye a que tienen entre sus clientes principales, empresas gallegas, como Novagalicia Banco, Inditex o R.
CCOO lamenta lo paradójico que es este sector en Galicia, que apostó por el cuando era un proyecto de futuro, convirtiéndose en puntera en el Estado, pero que lo abandona ahora que es una realidad. Esto, unido a que muchas de las empresas percibieron ayudas públicas, llevo al sindicato a pedir a los grupos parlamentarios un «compromiso de país» para que las instituciones contratantes de estos servicios exijan que se mantenga en Galicia esta actividad y el empleo.
Los grupos parlamentarios de AGE y BNG se comprometieron a presentar iniciativas en defensa del sector y a exigir responsabilidades en los casos en los que hubo dinero público. El PSOE también adquirió el compromiso de presentar una iniciativa, de ámbito más global, instando a la Xunta a que las empresas que exploten recursos en nuestro páis creen empleo o subcontraten servicios en Galicia. Por su parte, el PP estudirá la información que le trasladó CCOO, y pidió también datos adicionales para poder hacer gestiones con las empresas y con la propia Xunta.







