Según el informe de CCOO, nuestro mercado de trabajo es insuficiente y desequilibrado. Se muestra incapaz de de ofrecer oportunidades de empleo a las personas, lo que se traduce en un elevado grado de exclusión que se manifiesta de diferentes formas, desde un encogimiento de la población activa a la insoportable tasa de desempleo que padecemos, pasando por la nueva emigración de los/as jóvenes de nuestro país.
Igualmente está desequilibrado porque la población ocupada envejece de forma acelerada, está masculinizada en casi todas sus variables, aumenta la desigualdad y ha recuperado del más negro pasado la pobreza laboral, es decir, personas que a pesar de tener un trabajo no pueden vivir de forma independiente con su salario.







