-¿Ve necesaria la fusión de las cajas de ahorro extremeñas?
-UGT fue la primera que apostó por ello, dijimos que era necesaria. Pero no serÃa una fusión 'a la defensiva', como la de Caja Plasencia y Caja Cáceres. Ahora, la solvencia de las dos cajas está garantizada, pero eso no significa que estén haciendo la labor que deberÃan. En primer lugar deben modular el sistema financiero regional, marcar la pauta del comportamiento. Además, tendrÃan que ser un elemento de dinamización económica. Ya en 2005 concluÃmos que no lo hacÃan. Vimos que los mayores obstáculos estaban en el tamaño y en el modelo. Por ejemplo, con la inexistencia de grupo empresarial o el modelo generalista. En la misma cola nos encontramos con el jubilado y el pequeño empresario, no hay segmentación. Creemos que la fusión aportarÃa mayor seguridad a las cajas en momentos de dificultad. Además está el debate sobre fusiones o absorciones entre regiones. Si se concretara en normas, nuestras cajas quedan en posición vulnerable.
-Habla de seguridad, ¿ve más ventajas?
-Creemos que la fusión debe ir acompañada de un cambio en el modelo. En contra de algunas opiniones, yo pienso que 1+1 no tiene porqué dar menos de dos. Ahora, si no hay cambio de modelo puede ser 2,25. Se puede conseguir que 1+1 sea igual a tres cambiando el modelo. Por ejemplo segmentando la clientela. Las cajas deben tener oficinas especializadas. También con grupos empresariales. Por otro lado, vemos con una cierta tranqulidad las repercusiones laborales. Tenemos que mirar por todos los trabajadores, y también por los de las cajas. Es cierto que pueden cerrar algunas oficinas en pequeñas pueblos, pero el personal pasarÃa a las oficinas que nacieran por la segmentación. En todo caso, cualquier fusión debe llevar paralelo un pacto laboral.
-Entonces, el tema laboral no es un escollo, ¿ve algún otro?
-Cualquier fusión conlleva escollos. Creo que se ha alcanzado un consenso general. A partir de ahà podremos discutir el modelo, el ritmo, la forma... pero creo que en el fondo estamos de acuerdo. Ese escollo está resuelto. Hay gente que dice que también los hay de carácter personal. Nadie tiene derecho a poner el más mÃnimo escollo personal en un proceso que afecta a todos los extremeños.
-UGT fue la primera que apostó por ello, dijimos que era necesaria. Pero no serÃa una fusión 'a la defensiva', como la de Caja Plasencia y Caja Cáceres. Ahora, la solvencia de las dos cajas está garantizada, pero eso no significa que estén haciendo la labor que deberÃan. En primer lugar deben modular el sistema financiero regional, marcar la pauta del comportamiento. Además, tendrÃan que ser un elemento de dinamización económica. Ya en 2005 concluÃmos que no lo hacÃan. Vimos que los mayores obstáculos estaban en el tamaño y en el modelo. Por ejemplo, con la inexistencia de grupo empresarial o el modelo generalista. En la misma cola nos encontramos con el jubilado y el pequeño empresario, no hay segmentación. Creemos que la fusión aportarÃa mayor seguridad a las cajas en momentos de dificultad. Además está el debate sobre fusiones o absorciones entre regiones. Si se concretara en normas, nuestras cajas quedan en posición vulnerable.
-Habla de seguridad, ¿ve más ventajas?
-Creemos que la fusión debe ir acompañada de un cambio en el modelo. En contra de algunas opiniones, yo pienso que 1+1 no tiene porqué dar menos de dos. Ahora, si no hay cambio de modelo puede ser 2,25. Se puede conseguir que 1+1 sea igual a tres cambiando el modelo. Por ejemplo segmentando la clientela. Las cajas deben tener oficinas especializadas. También con grupos empresariales. Por otro lado, vemos con una cierta tranqulidad las repercusiones laborales. Tenemos que mirar por todos los trabajadores, y también por los de las cajas. Es cierto que pueden cerrar algunas oficinas en pequeñas pueblos, pero el personal pasarÃa a las oficinas que nacieran por la segmentación. En todo caso, cualquier fusión debe llevar paralelo un pacto laboral.
-Entonces, el tema laboral no es un escollo, ¿ve algún otro?
-Cualquier fusión conlleva escollos. Creo que se ha alcanzado un consenso general. A partir de ahà podremos discutir el modelo, el ritmo, la forma... pero creo que en el fondo estamos de acuerdo. Ese escollo está resuelto. Hay gente que dice que también los hay de carácter personal. Nadie tiene derecho a poner el más mÃnimo escollo personal en un proceso que afecta a todos los extremeños.
-Habla del riesgo de ser absorbida por entidades de fuera ¿Y una fusión entre iguales?
-Lo veo muy complicado. A dÃa de hoy es imposible, no hay normas que lo sustenten y no serÃa positivo. En todo caso, la fusión previa de las cajas extremeñas es necesaria ante que pensar en otros pasos. Hay gente que ya se está blindando ante esta posibilidad, como la fusión virtual de las seis cajas castellanoleonesas.
-¿Qué plazos se marcan?
-La única salida que planteamos es la fusión pura y dura de las cajas sin grandes precipitaciones ni prisas, pero no están los tiempos para que perdamos mucho más tiempo. El inicio del proceso no deberÃa ir más allá de pocos meses, coincidiendo con el inicio de 2009; y culminarlo en un plazo de año y medio o dos años.
-¿Le parece que los pasos que se han realizado hasta el momento son los correctos?
-Ha sido un éxito y felicito a los dos partidos. La propia singularidad de las cajas implica que el acuerdo sea una condición indispensable. Sobre los ritmos, creo que deberÃa haber avanzado más, pero entiendo que la situación de uno de los partidos no era la idónea para tomar esas decisiones.







