La fusión de las grandes cajas de Castilla y León, y la posible
integración en el proceso de la tercera por volumen de negocio, Caja de
Burgos, conllevarÃa un ajuste de los recursos, ya que en muchos casos,
cuentan con oficinas en las mismas localidades y, en ocasiones,
abiertas unas frente a otras. Las partes pasan de momento de puntillas
sobre esta posibilidad que, consideran, provocará suspicacias, sobre
todo por que la reducción no sólo afectarÃa a contratos de alta
dirección, si no a las plantillas, ya que la cifra final de
trabajadores deberÃa adaptarse a nuevas condiciones, de menos oficinas.
«Es posible pensar en una mayor expansión», puntualizan las fuentes.
Pero incluso la ampliación del ámbito de actividad resultarÃa
insuficiente para acoger a los siete mil trabajadores que sumaban las tres cajas a 31 de diciembre del 2008. «Por esa razón veÃamos con mejores ojos una fusión con cajas de otras comunidades, como
Extremadura», indicó recientemente el secretario regional de la Unión General de Trabajadores, AgustÃn Prieto.







