Dos conocidos economistas españoles que enseñan en universidadas extranjeras publican este lunes en Financial Times una de las descalificaciones más contundentes hasta la fecha de la polÃtica económica de Rajoy. Jesús Fernández-Villaverde, profesor en Pensilvania, y Luis Garicano, de la London School of Economics, acusan al presidente del Gobierno de pretender que las cosas se resuelvan por sà solas con el paso del tiempo y le exigen un 'cambio radical de polÃtica'. La táctica de Rajoy de dar largas a ver si escampa y con la que 'ha tenido éxito durante décadas' en su carrera polÃtica no sirve para atajar la crisis porque 'es un camino hacia ninguna parte' que hasta ahora ha llevado a 'resultados catastróficos', escriben los autores.
También denuncian 'el farol' de Rajoy al 'intentar conseguir financiación incondicional de la Unión Europea con la amenaza de echar abajo el euro'. Asà lo argumentan: 'No se puede jugar al juego del gallina cuando uno va en un turismo y el BCE conduce un carro de combate'. Y entre otras recriminaciones, le achacan al presidente que tardara seis meses en presentar los Presupuestos, y que ahora mismo esté esperando a que el BCE aclare lo que va a hacer. Mientras, él 'está posponiendo las reformas clave requeridas por la UE y dejando que los problemas de la banca y de las autonomÃas se deterioren aún más'. Todo ello ha hecho que la confianza en su Gobierno esté en mÃnimos y que haya caÃdo la capacidad de negociación de España. En estos momentos, 'la verdad de los hechos es que el sector financiero español no puede sobrevivir sin acceso ilimitado a la liquidez del BCE'.
Pese a todo, Fernández-Villaverde y Garicano enumeran una serie de 'buenas noticias' que ayudarÃan a mejorar la situación si se toman las medidas adecuadas. Por un lado, se han dado pasos para estabilizar la eurozona con una unión bancaria y una unión fiscal en el futuro, además de crear nuevos mecanismos financieros como la lÃnea de crédito de hasta 100.000 millones de euros para el rescate de la banca española. Y por otro, el BCE ha indicado que va a apoyar próximamente a Italia y España.
'Pero el éxito requiere un cambio radical de polÃtica por parte de España' y 'el tiempo se acaba', añaden. Ello incluye una agenda de decisiones de reformas y reducción de deuda con tres ingredientes fundamentales. Primero, una vez garantizada la resistencia del sistema financiero, debe acelerarse una reestructuración ordenada de la deuda de las autonomÃas, bancos y entidades estatales a todos los niveles; todos los acreedores, sin eximir a los senior, deben asumir pérdidas de las entidades insolventes. Segundo, el Gobierno debe reiniciar un profundo programa de reformas centrado en reducir obstáculos a las iniciativa de los emprendedores y a la creación de empleo. Y tercero, España debe elaborar un plan creÃble de consolidación fiscal enfocado a metas a medio plazo más que a unos objetivos arbitrarios a corto. Esta nueva agenda para el crecimiento, según los dos economistas, exigirÃa un compromiso convincente por parte del Gobierno para alejarse de 'tentaciones populistas' y para promulgar un verdadero plan de reforma, asà como la comprensión por parte de los ciudadanos españoles, a los que se les debe decir la verdad.
Pero tal vez por las prisas, o porque pasan mucho tiempo fuera del paÃs y/o por incorporar un poco de dramatismo adicional al artÃculo, Fernández-Villaverde y Garicano deslizan un par de datos equÃvocos, sobre todo porque carecen de contexto o explicación apropiada. En uno de ellos alegan que 'el desempleo se está acercando al 30 por ciento', sin más, sobre la base de un enlace con los últimos datos oficiales de paro, que arrojan una tasa del 24,6%. En ese enlace, también de FT, hay un comentario sobre la necesidad de desestacionalizar las cifras, pero en ningún momento se eleva la proporción de casi uno de cada cuatro a casi uno de cada tres. Y esta otra frase quizás demasiado esquemática podrÃa llevar a conclusiones precipitadas a los que no sigan el dÃa a dÃa de España: 'La crisis económica se está convirtiendo rápidamente en una crisis constitucional, puesto que algunas de las autonomÃas empiezan a considerar un auténtico envite hacia la independencia'. También invitan a enlazar con una columna de David Gardner la semana pasada en el mismo diario sobre las autonomÃas. Ahà sà está todo muy matizado.
Alfredo R. Mendizabal.-







