Estas movilizaciones se enmarcan en la Jornada de Acción Mundial convocada por la Confederación Sindical Internacional (CSI) para denunciar la creciente y preocupante criminalización del derecho de huelga y de la protesta social por parte de los Gobiernos, poderes públicos y, especialmente, del grupo de empleadores en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que pretenden bloquear el derecho de huelga, con el consiguiente debilitamiento de la libertad sindical.







