La reforma de la Ley de Mutuas aprobada este verano por el Consejo de Ministros, contra el criterio expresado por CCOO, refuerza el carácter privado de estas entidades y les mantiene competencias que han ido asumiendo a lo largo de los años, lo que parece cuestionar la capacidad, más que acreditada, del INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) y de los medios públicos para gestionar estas prestaciones.
Esta reforma refuerza de forma absurda las capacidades de control de las Mutuas desde el primer dÃa de baja del trabajador o trabajadora (por accidente de trabajo, enfermedad común, maternidad y accidente no laboral) estableciendo un procedimiento por el que pueden proponer el alta a la Inspección Médica del sistema público de salud.
Sin embargo, la falta de respuesta por la Inspección Médica del INSS implicarÃa que el alta serÃa otorgada por la Mutua. En todo caso, las personas afectadas han ser informadas de estas circunstancias por la propia Mutua, pudiendo efectuar alegaciones ante el INSS.
La reforma, además, otorga a las Mutuas la capacidad de declarar justificada, o no, la incomparecencia del trabajador ante una propuesta de revisión médica por parte de la Inspección Médica del Sistema Nacional de Salud.
Otra novedad destacable es la eliminación de los partes de confirmación de las bajas, que obligaban al trabajador a presentarse cada 7 dÃas en el centro de salud. De este modo, la duración de las bajas dependerá de la patologÃa y de la duración estándar establecida para cada una. Para ello se establece el concepto de "tiempo óptimo" de la Incapacidad Temporal, con variables de tiempo estándar de la misma, ocupación y edad del trabajador, que determinarán la duración probable del proceso en función del diagnóstico.
En definitiva, la gestión y reconocimiento de nuestras bajas y altas está sometido desde el dÃa 1 de septiembre al criterio de las Mutuas que, no olvidemos, son asociaciones de empresarios, pero que también pagamos los trabajadores a través de nuestras cotizaciones.
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Desde CCOO rechazamos la delegación de control que se otorga a las Mutuas, porque todas estas modificaciones se apoyan en criterios economicistas para evitar un excesivo absentismo laboral, a nuestro juicio inexistente (España es el tercer paÃs con el Ãndice de ausencia laboral más bajo de la CEE) y porque apartan de las prioridades la recuperación de la salud de los trabajadores y trabajadoras. |
6 de octubre de 2014







