Europa Press
El "sÃndrome postvacacional" se caracteriza por una serie
de sÃntomas, entre los que destaca una debilidad general, astenia e, incluso,
pérdida de apetito. Pueden aparecer también problemas de insomnio y somnolencia
generalizada a lo largo de la jornada laboral, provocando pérdidas de
concentración y sensación de hastÃo.
Según Anepa, en los casos más graves se da una sensación de
"angustia vital" que deriva en un bloqueo emocional en el que la persona es
incapaz de tomar decisiones. Este cuadro puede provocar la aparición de un
cambio de carácter, tendente a cierta agresividad.
Asimismo, se puede producir un descenso en la cantidad y
calidad de las tareas realizadas, con lo que el trabajo puede acumularse con
nuevas tareas, por lo que la situación provoca nuevas tensiones y angustias.
El "sÃndrome postvacacional" obedece a la ruptura brusca
entre la rutina desarrollada en época de descanso y el aumento de las
actividades derivado de la vuelta al trabajo. Lo habitual es que esta afección
desaparezca en unos dÃas, aunque puede durar en torno a dos semanas.
Al objeto de prevenir su aparición, Anepa recomienda, entre
otras medidas, repartir las vacaciones a lo largo de todo el año y regresar de
las vacaciones unos dÃas antes de la incorporación al trabajo para asimilar asÃ
el cambio.







