Satse hizo sondeos en el 2004 y este año en
su portal en internet, y destaca que el 87% de las enfermeras que afirman haber
sido objeto de agresiones durante su carrera supone casi 157.000 profesionales.
Dos tercios trabajan en hospitales y un tercio en los ambulatorios y atención
domiciliaria. El elevado número llevó al sindicato a llevar a cabo un segundo
sondeo, que precisó que un 2,81% de las agresiones son fÃsicas, un 34,4%
verbales y fÃsicas, y el resto (62,7%) verbales.
Assumpció Vilarnau, secretaria autonómica de Satse, señaló que "en ocasiones es
difÃcil saber si ha habido o no agresión, porque estamos tan acostumbradas a que
nos insulten que ya no sabemos dónde está la lÃnea". Los turnos de noche o ir
solas a prestar atención domiciliaria las hace más vulnerables. Vilarnau agregó
que soportar estas conductas agresivas repercute negativamente en la atención a
los usuarios, pues comporta a las enfermeras estrés, desmotivación, miedo,
fobias, alteración del sueño y, en algunos casos, incluso estrés postraumático.
Esta situaciones favorecen un aumento de las bajas laborales y que haya
abandonos.
Satse ha lanzado una campaña, bajo el lema La agresión no es la solución, para
sensibilizar a los usuarios de los centros de salud de que no pueden culpar a
los profesionales de las deficiencias del sistema sanitario.Ala vez, pide a las
autoridades sanitarias que adopten medidas para paliar el problema.
La Vanguardia







