Según denuncia la sección sindical de CCOO se ha recrudecido la 'polÃtica de despidos' en BBVA. El pasado 6 de febrero se producÃa un nuevo despido en BBVA en Madrid. Pocos dÃas después otro en Pamplona y más recientemente otro en Murcia, bajo el eufemismo de "Bajo Desempeño". Esta polÃtica se inició el año pasado con 14 despidos en un mismo dÃa, -2 por cada Dirección Territorial- y después se ha ido produciendo un permanente goteo con otros cinco despidos en Cataluña y AndalucÃa durante el mes de diciembre. BBVA continúa asà despidiendo periódicamente por toda la geografÃa española a personas de una lista de 400 que en septiembre de 2016 decidió incluir en el Colectivo "ENGAGEMENT" (literalmente "Compromiso", antes denominado "Bajo Desempeño").
Aunque todos estos despidos se producen en la Red comercial y todos con el mismo argumento genérico de "Baja Productividad", simultáneamente se han producido también más de 25 despidos en otras áreas del banco, sin la suficiente justificación y basados en cuestiones subjetivas. Además, la inmensa mayorÃa de los mismos son mujeres y jóvenes, aunque también hay trabajadores con cierta antigüedad que hasta la fecha han llevado a cabo su labor de forma correcta, por lo que todo parece indicar que se trata claramente de adelgazar plantilla fuera de cualquier control sindical, además de "ejemplarizar", y no de mejorar la productividad.
CCCOO asegura que el BBVA somete a su plantilla de la red comercial a un ranking continuo. El temor a figurar de la mitad hacia debajo de la tabla está provocando que algunos trabajadores sufran stress y crisis de ansiedad ante el miedo a ser despedidos. Es tan paradójica la situación que hasta la fecha ninguno de los despedidos ocupaba los últimos puestos del ranking, aunque sà estaban por debajo de la media.
Además el sindicato manifiesta su postura en contra de que la productividad de toda una plantilla se mida sólo en rankings de venta, ya que representa precisamente una de las cuestiones más negativas en el servicio que se da a los clientes en el Sector Financiero, extremo éste que las propias normas del Banco Central Europeo llaman a tener en cuenta.







