EL Consejo Confederal extraordinario celebrado hoy ha apoyado de manera
abrumadora el Código de Conducta que recoge las conclusiones de un
amplio debate en el seno del sindicato en los últimos meses. Con dicho
documento, CCOO da una rápida y clara respuesta a "la aparición de
algunas prácticas excepcionales con la forma de proceder honesta y
rigurosa que caracteriza la actuación general del sindicato", como se
señala en la resolución, y también a la necesidad de promover cambios en
el funcionamiento interno del sindicato.
Al respecto, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, en la intervención con el que cerró el debate en el Consejo Confederal, defendió que CCOO debe ser "una organización renovada y exigente hacia el exterior y hacia adentro". La propia existencia del sindicato, su utilidad, está en juego, vino a afirmar cuando afirmó que "si el sindicato no se reiventa, el viento de la historia se lo llevará por delante".
Toxo abogó por adaptarse a los nuevos tiempos - "las cosas han cambiado, y más que van a cambiar, dijo -, pero reivindicó que en esta tarea el sindicato no parte de 0. En este sentido enumeró que CCOO se ha anticipado, incluso desde sus orígenes, al resto de organizaciones y a las demandas sociales: corrientes de opinión en el seno del sindicato; proporcionalidad en lá representación en los órganos de dirección, igualdad de género, limitación de mandatos, incompatibilidades, ?
Los cambios recogidos en el Código de Conducta, algunos de aplicación inmediata y otros que precisan de aprobación congresual, son necesarios, según explicó Toxo, para que "CCOO siga siendo el primer sindicato de la clase obrera de este país". Para ello, "tenemos que reinventarnos" porque "no podemos seguir haciendo lo mismo para conseguir los mismos resultados". "Desde la tradición y con el cambio afrontamos los nuevos tiempos, con naturalidad", aseveró.
Al respecto, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, en la intervención con el que cerró el debate en el Consejo Confederal, defendió que CCOO debe ser "una organización renovada y exigente hacia el exterior y hacia adentro". La propia existencia del sindicato, su utilidad, está en juego, vino a afirmar cuando afirmó que "si el sindicato no se reiventa, el viento de la historia se lo llevará por delante".
Toxo abogó por adaptarse a los nuevos tiempos - "las cosas han cambiado, y más que van a cambiar, dijo -, pero reivindicó que en esta tarea el sindicato no parte de 0. En este sentido enumeró que CCOO se ha anticipado, incluso desde sus orígenes, al resto de organizaciones y a las demandas sociales: corrientes de opinión en el seno del sindicato; proporcionalidad en lá representación en los órganos de dirección, igualdad de género, limitación de mandatos, incompatibilidades, ?
Los cambios recogidos en el Código de Conducta, algunos de aplicación inmediata y otros que precisan de aprobación congresual, son necesarios, según explicó Toxo, para que "CCOO siga siendo el primer sindicato de la clase obrera de este país". Para ello, "tenemos que reinventarnos" porque "no podemos seguir haciendo lo mismo para conseguir los mismos resultados". "Desde la tradición y con el cambio afrontamos los nuevos tiempos, con naturalidad", aseveró.







