En los últimos dÃas miles de personas se han manifestado en numerosas ciudades españolas para expresar su rechazo a la situación presente y a la ausencia de expectativas de futuro.
CCOO cree que la crisis económica y las polÃticas aplicadas para hacerle frente están teniendo consecuencias sociales muy graves. El nivel de desempleo alcanzado, el número de hogares en los que ninguno de sus miembros tiene trabajo, la marginación de jóvenes, mujeres e inmigrantes, la reducción de los salarios y la congelación de las pensiones junto al recorte de los recursos económicos y humanos dedicados a las prestaciones y servicios públicos están contribuyendo a profundizar las desigualdades y a certificar que la salida de la crisis es muy injusta en términos sociales.
Por otra parte, ver la impunidad de la que gozan los responsables de la crisis, como estos se han erigido en los inspiradores de las polÃticas que los gobiernos aplican servilmente, y como unos pocos se siguen enriqueciendo cuando aumentan las dificultades económicas de la mayorÃa y las bolsas de pobreza, generan suficientes motivos de malestar e indignación.
Las sociedades democráticas sanas necesitan de ciudadanos consientes de sus derechos y deberes y dispuestos a defenderlos y ejercerlos a través de una participación activa y del ejercicio efectivo, consciente y crÃtico de las libertades individuales y colectivas.
CCOO considera que hay sobrados motivos para que los ciudadanos manifiesten su malestar y que es un sÃntoma de higiene democrática que lo hagan. Que esta actitud demuestra que la sociedad no está dormida y que no se resigna ante tanta adversidad. Vemos, por tanto, con simpatÃa las movilizaciones que se están llevando a cabo.
En opinión de CCOO, las movilizaciones de los trabajadores y trabajadoras ante la pérdida de puestos de trabajo y los cierres de empresas, la lucha por unos salarios dignos y unas mejores condiciones laborales, la defensa de los servicios públicos de calidad (sanidad, educación, dependencia,…) como factor de cohesión e integración social, son inseparables, porque tienen la misma finalidad de aquellas que persiguen combatir el desempleo y garantizar un futuro mejor para las jóvenes generaciones.
Cuando ante la crisis las "elites" se rebelan para imponer soluciones a la medida de sus intereses es indispensable que se rebelen los ciudadanos, para garantizar que la polÃtica está al servicio de la mayorÃa.
CCOO cree que la crisis económica y las polÃticas aplicadas para hacerle frente están teniendo consecuencias sociales muy graves. El nivel de desempleo alcanzado, el número de hogares en los que ninguno de sus miembros tiene trabajo, la marginación de jóvenes, mujeres e inmigrantes, la reducción de los salarios y la congelación de las pensiones junto al recorte de los recursos económicos y humanos dedicados a las prestaciones y servicios públicos están contribuyendo a profundizar las desigualdades y a certificar que la salida de la crisis es muy injusta en términos sociales.
Por otra parte, ver la impunidad de la que gozan los responsables de la crisis, como estos se han erigido en los inspiradores de las polÃticas que los gobiernos aplican servilmente, y como unos pocos se siguen enriqueciendo cuando aumentan las dificultades económicas de la mayorÃa y las bolsas de pobreza, generan suficientes motivos de malestar e indignación.
Las sociedades democráticas sanas necesitan de ciudadanos consientes de sus derechos y deberes y dispuestos a defenderlos y ejercerlos a través de una participación activa y del ejercicio efectivo, consciente y crÃtico de las libertades individuales y colectivas.
CCOO considera que hay sobrados motivos para que los ciudadanos manifiesten su malestar y que es un sÃntoma de higiene democrática que lo hagan. Que esta actitud demuestra que la sociedad no está dormida y que no se resigna ante tanta adversidad. Vemos, por tanto, con simpatÃa las movilizaciones que se están llevando a cabo.
En opinión de CCOO, las movilizaciones de los trabajadores y trabajadoras ante la pérdida de puestos de trabajo y los cierres de empresas, la lucha por unos salarios dignos y unas mejores condiciones laborales, la defensa de los servicios públicos de calidad (sanidad, educación, dependencia,…) como factor de cohesión e integración social, son inseparables, porque tienen la misma finalidad de aquellas que persiguen combatir el desempleo y garantizar un futuro mejor para las jóvenes generaciones.
Cuando ante la crisis las "elites" se rebelan para imponer soluciones a la medida de sus intereses es indispensable que se rebelen los ciudadanos, para garantizar que la polÃtica está al servicio de la mayorÃa.







