Los sindicatos y las asociaciones firmantes de la declaración manifiestan que la precariedad laboral origina una merma en la profesionalidad y la calidad de la oferta turÃstica. Por lo tanto uno de los principales retos a abordar en el sector es la creación de empleo con calidad y derechos, basado en contratos fijos y fijos discontinuos, porque además desde el punto de vista productivo un trabajador/a bien pagado y tratado ofrece un servicio de mucha más calidad, y ello redunda en la satisfacción del turista.
Otro factor negativo es la precariedad laboral en sus distintas vertientes, que supone una pérdida de profesionalidad y que incide directamente en la calidad de la oferta turÃstica. El bloqueo de los convenios de hostelerÃa en el conjunto del Estado, donde hay 25 convenios sin firmar entre provinciales y autonómicos que afectan a más de 500.000 trabajadores y trabajadoras, perjudica, la promoción del empleo de calidad (estable y con derechos); la ganancia de poder adquisitivo de los salarios (fundamental para fortalecer el crecimiento), la formación y la eliminación de las desigualdades.
Las asociaciones profesionales y los sindicatos apuestan por un pacto a favor de la hostelerÃa reglada, contra la precariedad laboral y la economÃa sumergida y por la regulación, lo más homogénea posible, de las viviendas de uso turÃstico en el conjunto del Estado español. Para ello decÃamos que el Consejo Español de Turismo (que es el órgano que reúne a todas las Administraciones ?central, autonómicas, locales, cámaras de comercio, asociaciones más representativas del sector y CCOO y UGT) podÃa ser el foro apropiado para debatir las lÃneas generales de un modelo turÃstico socialmente responsable. Esperamos que cuantos antes el Gobierno central impulse un pacto en coordinación con las comunidades autónomas, en el que participen los sindicatos y las asociaciones empresariales mayoritarias del sector, en favor de la oferta reglada para hacer frente a la oferta alegal, para que afloren este tipo de viviendas y para que se puedan comercializar de una manera ordenada; y asà acabar con la competencia desleal y el intrusismo, propiciando que aflore la economÃa sumergida a nivel general y, en particular, el empleo sumergido, reforzando las inspecciones turÃsticas y la Inspección de Trabajo.
Por lo tanto es urgente que el gobierno se ponga a trabajar, con las comunidades autónomas, los ayuntamientos y todos los agentes sociales y económicos, en un cambio de modelo turÃstico, socialmente sostenible, apostando por empleo de calidad y salario decente para sus trabajadores y trabajadoras, como llevamos muchos años reclamando desde CCOO y UGT y las asociaciones profesionales.
En definitiva, se hace necesaria una modernización del modelo turÃstico desde el convencimiento de avanzar en aspectos cualitativos y favorecer una tendencia de calidad y de excelencia del sector, que supere la idea de crecimiento como paradigma de buenos resultados en el número de visitantes.










