-¿Ve necesaria la fusión de las cajas de ahorro extremeñas?
-Yo pienso que esta opción es buena en sà misma. Evidentemente, el aumento de tamaño va a significar un incremento de capacidades y también deberÃa significar una disminución de costes. Una caja grande tendrÃa más capacidad para entrar en proyectos importantes. Creo que es una buena decisión.
-¿Qué beneficios puede tener?
-Sobre todo, el de tener más capacidad para poder entrar en proyectos económicos de una importante dimensión.
-Actualmente, ¿se dan las circunstancias necesarias para la fusión?
-Creo que en la sociedad sà que se dan las circunstancias. No conozco a fondo el entramado polÃtico. Aquà hay una cuestión, el acuerdo tiene que llegar entre los órganos de gobierno de las dos entidades. Lógicamente, ese acuerdo tiene que ser impulsado polÃticamente. No tengo un conocimiento profundo de qué opinión tienen los órganos de las cajas extremeñas y del entramado polÃtico, porque además no es una cuestión sólo del partido gobernante.
-Para culminar el proceso, ¿debe haber cambios externos, en el ámbito social, polÃtico?
-Entiendo que se dan todas las circunstancias para lograrlo. No tiene que haber un cambio en la sociedad para permitir la fusión de las cajas. No creo que tenga nada que ver una cosa con la otra.
-¿Ve necesario que la fusión incluya de alguna manera a entidades de fuera de la región?
-En principio, parece que la fusión entre las dos cajas extremeñas es suficiente. Además, hay que tener en cuenta que es un proceso muy complicado, y que no se deberÃan incorporar otros elementos que lo complicaran aún más. Dicho esto, vivimos en una economÃa globalizada, por lo que no es descabellado pensar en soluciones de este tipo. La gente que ha abogado por esta opción busca tener una entidad con más fuerza de la que puedan tener las dos cajas. No es descabellado pensar en esto, pero opino que la fusión de las dos entidades extremeñas genera suficientes complicaciones como para ponerse a pensar en fusiones suprarregionales. Luego hay otro aspecto, que habrÃa que analizar, que es la territorialidad. Estas cajas han estado muy ligadas al territorio. Yo empezarÃa a pensar por unir las dos. A pesar de todo, no es un proceso fácil.
-¿Cuál son los escollos más importantes para conseguir la fusión?
-Fundamentalmente, debe ser una decisión polÃtica-profesional de los órganos de gobierno de las cajas, no de los partidos polÃticos. Quiero que se entienda este concepto de polÃtica. Ellos son los que mejor conocen la situación de sus entidades. Luego, la decisión debe ser apoyada por los polÃticos.
-¿Cuándo cree que se alcanzará?
-Ya he apuntado que es un proceso complicado, que requiere tiempo. En cualquier proceso de este tipo aparecen dos culturas distintas. Lo primero es que los órganos de gobierno deben tomar la decisión de llevarlo a efecto. Sin embargo, hay un largo camino que recorrer.
-¿Le parece que los pasos que se han realizado hasta el momento son los correctos?
-Reitero que debe ser un acuerdo de las propias entidades, desde el punto de vista económico. No creo que sea conveniente forzar el proceso.
-Yo pienso que esta opción es buena en sà misma. Evidentemente, el aumento de tamaño va a significar un incremento de capacidades y también deberÃa significar una disminución de costes. Una caja grande tendrÃa más capacidad para entrar en proyectos importantes. Creo que es una buena decisión.
-¿Qué beneficios puede tener?
-Sobre todo, el de tener más capacidad para poder entrar en proyectos económicos de una importante dimensión.
-Actualmente, ¿se dan las circunstancias necesarias para la fusión?
-Creo que en la sociedad sà que se dan las circunstancias. No conozco a fondo el entramado polÃtico. Aquà hay una cuestión, el acuerdo tiene que llegar entre los órganos de gobierno de las dos entidades. Lógicamente, ese acuerdo tiene que ser impulsado polÃticamente. No tengo un conocimiento profundo de qué opinión tienen los órganos de las cajas extremeñas y del entramado polÃtico, porque además no es una cuestión sólo del partido gobernante.
-Para culminar el proceso, ¿debe haber cambios externos, en el ámbito social, polÃtico?
-Entiendo que se dan todas las circunstancias para lograrlo. No tiene que haber un cambio en la sociedad para permitir la fusión de las cajas. No creo que tenga nada que ver una cosa con la otra.
-¿Ve necesario que la fusión incluya de alguna manera a entidades de fuera de la región?
-En principio, parece que la fusión entre las dos cajas extremeñas es suficiente. Además, hay que tener en cuenta que es un proceso muy complicado, y que no se deberÃan incorporar otros elementos que lo complicaran aún más. Dicho esto, vivimos en una economÃa globalizada, por lo que no es descabellado pensar en soluciones de este tipo. La gente que ha abogado por esta opción busca tener una entidad con más fuerza de la que puedan tener las dos cajas. No es descabellado pensar en esto, pero opino que la fusión de las dos entidades extremeñas genera suficientes complicaciones como para ponerse a pensar en fusiones suprarregionales. Luego hay otro aspecto, que habrÃa que analizar, que es la territorialidad. Estas cajas han estado muy ligadas al territorio. Yo empezarÃa a pensar por unir las dos. A pesar de todo, no es un proceso fácil.
-¿Cuál son los escollos más importantes para conseguir la fusión?
-Fundamentalmente, debe ser una decisión polÃtica-profesional de los órganos de gobierno de las cajas, no de los partidos polÃticos. Quiero que se entienda este concepto de polÃtica. Ellos son los que mejor conocen la situación de sus entidades. Luego, la decisión debe ser apoyada por los polÃticos.
-¿Cuándo cree que se alcanzará?
-Ya he apuntado que es un proceso complicado, que requiere tiempo. En cualquier proceso de este tipo aparecen dos culturas distintas. Lo primero es que los órganos de gobierno deben tomar la decisión de llevarlo a efecto. Sin embargo, hay un largo camino que recorrer.
-¿Le parece que los pasos que se han realizado hasta el momento son los correctos?
-Reitero que debe ser un acuerdo de las propias entidades, desde el punto de vista económico. No creo que sea conveniente forzar el proceso.







