05-04-2010 - Según un estudio publicado por la Fundación Primero de Mayo -vinculada a CCOO- si se amplia el periodo de cálculo que se tiene en cuenta para fijar la cuantÃa de las pensiones a toda la vida laboral, su importe se reducirá un 16,3%. Incluso aunque sólo se aumentara de los 15 años actuales a 25 años -como inicialmente planteó la vicepresidenta Salgado a Bruselas- el recorte serÃa de un 4,83%.
El informe ha sido elaborado por el sociólogo Antonio Antón, y llega a esas conclusiones a partir de una consideración ampliamente aceptada por los especialistas. A medida que aumenta el número de años trabajados, crece el salario, por lo que todo lo que sea ampliar el periodo de cálculo supone un recorte de la pensión, ya que se tendrÃan en cuenta los años de menores ingresos y no sólo los más elevados.
Un ejemplo. Según los datos de la Encuesta de Estructura Salarial, el salario medio de un trabajador con edad comprendida entre 35 y 39 años se sitúa en 20.964 (media de hombre y mujeres), pero si el trabajador tiene entre 55 y 59 años, su salario medio alcanza los 25.469 euros. La conclusión que saca el autor del informe es la siguiente. “La ampliación del cómputo en esos diez años producirÃa una reducción en torno al 5% (4,83%). Y en el caso de ampliar la contributividad a toda la vida laboral, con la media salarial de 20.390 euros, la reducción serÃa del 16,3%”.
En el informe se admite, sin embargo, que una parte de los trabajadores se beneficiarÃa con la ampliación del periodo de cálculo, en particular aquellos que son expulsado del mercado de trabajo con edades avanzadas, y que pasan los últimos años de su vida en activo en los servicios públicos de empleo con unos ingresos sensiblemente inferiores que los que tenÃan durante su vida laboral. No hay que olvidar que la tasa de empleo entre los mayores de 54 años se sitúa en el 18,1%, a años luz del 78,1% que se registra entre los trabajadores con 25 y 54 años.
Para salvar este problema, el estudio propone calcular la base reguladora no sobre toda la vida laboral o un periodo más amplio que el actual, sino solamente sobre los últimos años de ocupado.
Retraso de la jubilación
En cuanto a la propuesta de retrasar la edad de jubilación, el análisis llama la atención sobre un punto del documento del Gobierno que ha pasado desapercibido. El Ejecutivo plantea la posibilidad de mantener la jubilación a la edad de 65 años, pero ésta tendrÃa la consideración de ‘anticipadaÂ’, con la correspondiente penalización. Es decir, que una persona se podrÃa seguir jubilando a esa edad, pero disminuyendo el importe de su pensión en un porcentaje sin definir en el documento.
La consecuencia real del aplazamiento legal hasta los 67 años de la edad obligatoria de jubilación, sostiene el documento, no serÃa imponer a la mayorÃa la continuidad real de otros dos años de empleo -“funcional sólo para esa minorÃa de élite profesional”-. El efecto principal consistirÃa en reducir la pensión de los que siguieran jubilándose a los 65 años -que ahora no se ven penalizados al hacerlo en esa edad- y también a los que lo hicieran, como ahora, anticipadamente antes de los 65 años -a los que se les incrementarÃa la penalización-.
La nueva penalización, de aplicarse el mismo baremo actual, podrÃa ser de hasta 8 puntos por año -desde 6 puntos en despedidos con 40 años de cotización-. Es decir, cuando se aplique totalmente la reforma, en el año 2024, podrÃa suponer una reducción del 16% de las pensiones de la gran mayorÃa que no aguantase hasta los 67 años, adicional a las actuales penalizaciones.
El Confidencial







