El PP y el PSOE asumen más protagonismo en las negociaciones para la fusión de las dos cajas
Si durante el día de ayer el PP y el PSOE, en las personas de sus máximos líderes en la comunidad, elogiaban el acuerdo para la fusión de un proceso que calificaban como modélico en despolitización. Insistiendo en que en la decisión adoptada por ambos consejos de administración no había habido colores políticos ni disciplinas de partidos, sino coherencia y un sí adoptado en el ámbito de la racionalidad financiera. Ambos partidos parecen ahora tener ahora claro que sus representantes en ambos consejos tienen que estar presentes en las negociaciones claves para el reparto de la ubicación de las sedes.
La Junta lamenta que existan cajas que «siguen enredadas en el pasado»
«Caja España y Caja Duero han decidido mirar al futuro, buscar fórmulas para resolverlo y otras parecen estar enredadas en el pasado», aseguró ayer José Antonio de Santiago-Juárez, el portavoz de la Junta, quien reiteró lo dicho el miércoles por el presidente Herrera. «Respetamos la decisión de Caja de Burgos y agradecemos su trabajo y el esfuerzo que ha hecho su presidente en las últimas semanas». Bien. Pero a continuación salta el pero: «Lamentamos que no se haya iniciado el proceso de fusión entre las tres».
El excedente de empleados ronda los 1.100 y la duplicidad de oficinas cae a 250
Sin bajas incentivadas. Los secciones sindicales apuestan por la fórmula de la prejubilación para reducir el volumen de las plantillas de ambas entidades.
El informe de la consultora externa KPMG anunciaba un excedente de poco más de 1.400 empleados y la duplicidad de 303 sucursales cuando las tres entidades estudiaban la viabilidad de una fusión, mientras que la renuncia de Caja de Burgos a última hora rebaja el volumen en proporción al capital humano y la implantación en el tejido social de las provincias, como barajan los sindicatos a las puertas de sentarse en la mesa de negociación con los representantes de las entidades de ahorro.
«A los ciudadanos no les importa dónde esté la sede de la futura caja»
«La Junta de Castilla y León seguirá apoyando y asesorando a las cajas, las que se van a fusionar y las que no». Estilo salomónico el que marcó ayer el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago Juárez al hablar de la fusión de Caja España y Caja Duero. Apoyo para las entidades que darán lugar al tan ansiado «músculo financiero» y comprensión para las cajas díscolas, las que entonces rechazaron cualquier movimiento, y la que ahora se desmarca del -ménage à troi- financiero.







