Una fusión entre desiguales
Érase una vez una comunidad autónoma en la que coexistían dos grandes
cajas de ahorros, ambas procedentes de fusiones de entidades
provinciales, que se miraban de reojo mientras pugnaban por la hegemonía
regional. Hasta que, de repente, estalló la crisis. El Gobierno
autonómico, temeroso de perder la influencia sobre su sector financiero,
ejerció de celestino y obligó a ambas entidades a pronunciarse el sí
quiero pese a que sus redes se solapaban casi al cien por cien. No fue
un proceso fácil. Tuvo que superar unas negociaciones eternas que
encallaban continuamente en discusiones inacabables sobre la ubicación
de la sede, el reparto del poder, la designación de una marca comercial,
la integración de los sistemas informáticos o el doloroso ajuste
laboral.
Integración Unicaja y Caja Duero-España
En relación al comunicado emitido ayer por la Dirección de la Entidad, informando de las conversaciones entre Caja Duero-España y Unicaja y del preacuerdo genérico de los presidentes de ambas instituciones con vistas a un eventual proceso de integración de las mencionadas Entidades, la postura de CCOO, CSICA y SECAR es de total desconcierto ante la falta de transparencia que tiene Unicaja con sus propios Consejeros... LEER MÁS
Caja España-Duero y Unicaja acuerdan crear un banco sin perder su identidad
Caja España-Duero y Unicaja cerraron la noche del domingo un acuerdo para crear un banco. Esa fórmula, según fuentes de la entidad de Castilla y León, permite mantener la identidad de ambas cajas y no hace necesario acudir al fondo del Banco de España, el FROP.
Dos cajas condenadas a entenderse
Si ninguno de los novios se raja a los pies del altar, cosa que nunca puede descartarse, Unicaja y Caja Duero-España van a protagonizar pronto un matrimonio de conveniencia. La entidad malagueña había quedado hasta ahora voluntariamente al margen del proceso de concentración que vive el sector, pese a haber tenido no pocas oportunidades. El Banco de España intentó endosarle Caja Castilla-La Mancha y Cajasur, pero Braulio Medel no se dejó, receloso de los riesgos de acudir a su rescate.







