9 DE MARZO EN RACE: UN PASO HISTÓRICO HACIA LA DIGNIDAD
Estimados compañeros y compañeras
Desde la sección sindical de CCOO, queremos expresar nuestro más profundo y sincero agradecimiento a todos aquellos que ayer lunes demostrasteis valentía y determinación al secundar los paros convocados. Dar un paso al frente nunca es sencillo, pero vuestro compromiso en defensa de unas condiciones laborales justas y vuestra solidaridad con los compañeros despedidos injustamente, tienen un valor incalculable.
Ayer hicimos historia: por primera vez en casi 130 años del RACE, la plantilla se movilizó de forma pública y contundente. Hemos demostrado que, cuando nos unimos, somos imparables. Que quede claro: si no escuchan nuestras demandas razonables, esta unión tiene la fuerza necesaria para llegar a poder paralizar la producción o incluso derribar a un equipo directivo que parece confundir la empresa de todos con su cortijo particular.
A los trabajadores que ayer sintieron vértigo, decirles que entendemos las dudas, pero os animamos a involucraros y participar en el futuro. Lo ocurrido ayer no es algo extraño; es el ejercicio de un derecho constitucional básico en las democracias occidentales. Lo verdaderamente extraño es que, ante la deriva que ha tomado el actual equipo directivo, no hayamos parado mucho antes.
Desde CCOO lamentamos profundamente que otras siglas sindicales no solo no apoyaran las reivindicaciones, sino que se posicionaran activamente en contra de las mismas, olvidando incluso la solidaridad mínima hacia los compañeros despedidos. Ellos sabrán que intereses defienden o a quienes pretenden representar en un futuro; esperemos que algún día puedan mirar a los ojos a quienes han perdido su empleo y explicarles su inacción ante los continuos atropellos de la empresa.
Nuestra postura es que esta lucha no es solo por dinero. Nos movemos también por derechos básicos no reconocidos, por razones de salud laboral, conciliación familiar, contra los abusos de poder y en definitiva, por la contumaz falta de respeto enquistada y sistemática. Quien no lo quiera ver, o está ciego o está al servicio y dictado de la empresa.
Desde la sección sindical de CCOO No aceptamos el modelo de "yo te pago (miseria) y tú obedeces sin rechistar". Muchos llevamos aquí más tiempo que el actual equipo directivo; conocemos sobradamente esta casa, sabemos de donde venimos y lo que éramos, y no vamos a permitir que nos vendan motos mientras nos conducen al abismo o a la irrelevancia en el sector.
Si la empresa cree que el daño ayer fue "contenido" porque elegimos una fecha que no buscaba el colapso, es que no han entendido nada. Fue un serio aviso. Si no hay conclusiones o cambios, las próximas movilizaciones se trasladarán seguramente a fechas y horas críticas donde el impacto será total, o incluso se traducirán en otras formas de protesta donde posiblemente algunos tendrán que dar muchas explicaciones ante los socios propietarios.
Recordad que no somos solo los que estuvimos ayer; somos también otros muchos compañeros y compañeras que desgraciadamente se encuentran en situación en baja médica pero que desde la distancia nos han hecho llegar su apoyo, fuerza y determinación. El grupo es mucho más grande de lo que se vio ayer y seguramente seguirá creciendo.
Resulta curioso y sintomático que la primera reacción del Director General tras los paros fuera reunirse únicamente con miembros de un sindicato que no fue precisamente convocante de la protesta. Es, repetimos, una forma curiosa de entender las relaciones laborales entre empresa y legítimos representantes, pero cada uno retrata su propia postura con sus actos.
¡Gracias por vuestra valentía! La lucha sigue.
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LAS JORNADAS REPETITIVAS: UNA VEZ MÁS EL DÍA DE LA MARMOTA EN EL RACE
Una vez más, la Dirección del RACE nos ha convocado a sus jornadas corporativas anuales. Un evento que, lejos de ser un espacio de avance, se ha convertido en un ejercicio de exaltación narcisista y una pérdida de tiempo y recursos que roza lo absurdo.
El guion, el de siempre: Un bucle infinito y como si de una película rayada se tratase, la Dirección nos ha vuelto a deleitar con su repertorio habitual de éxitos refritos de ayer y de hoy:
El fantasma de lo mal que estaba la empresa en 2012.
La épica victoria sobre la pandemia y lo fuerte que salimos de ella
La metáfora de "no poner todos los huevos en la misma cesta" y la diversificación de negocio.
La megafacturación de estos años (para conseguir muchas veces mínimos beneficios)
Y, por supuesto, su aversión manifiesta al teletrabajo en un mundo que, le guste o no al CEO, ha cambiado y se ha modernizado.
Todo esto envuelto en vídeos de "mundos de Yupi", con un optimismo ciego que ignora la realidad: cientos de reclamaciones, pérdida de grandes colectivos y un clamor de críticas en redes sociales y compañías proveedoras de servicios de grúa que no quieren saber ya nada de nuestra empresa.
Desde la sección sindical de CCOO consideramos que para la Dirección, la autocrítica es un concepto desconocido, y la única crítica que se ha escuchado en estas jornadas ha sido hacia vuestros representantes legales. Se nos acusa de no plegarnos con suficiente pleitesía, eludiendo su directa responsabilidad sobre las negociaciones y, lo más grave, se culpa a la plantilla por no saber elegir de forma adecuada a sus representantes. Casi le ha faltado culpar a la representación sindical de estar detrás de las causas del cambio climático. Recordarle al Sr. Director que, a diferencia de su cargo, a nosotros nos ha elegido la plantilla mediante votación democrática. Menos lecciones por tanto de democracia y más respeto a la voluntad de los trabajadores.
Sobre la cifra mágica de los millones de euros que supuestamente supondrían nuestras peticiones: consideramos es un dato sacado de la chistera. Si entramos en el juego de lanzar cifras al azar en una negociación que después de diez años aún se encuentra en pañales, podríamos igualmente decir que la empresa pretende robarnos un 40% de nuestro tiempo libre con su propuesta de disponibilidad. Basta ya de demagogia y datos sin contrastar. Parece que el modelo sindical que añoran tanto la Dirección general como la Presidencia es el de los años 80, aquel donde los empleados de Rumasa salían en televisión agradeciendo la bondad y el buen trato de la familia Ruiz Mateos. Lamentamos decirles que esos tiempos ya pasaron. Los derechos no se agradecen, se defienden.
Al final, la realidad detrás de toda esta escenificación teatralizada, justificaciones para no alcanzar acuerdos y lavarse las manos sobre el transcurso de las negociaciones, está la idea de que la empresa se encuentra realmente encantada manteniendo de forma indefinida este convenio tan lesivo para nuestros derechos (convenio que en su momento CCOO se negó a firmar) y la forma de mantenerlo en ultraactividad es ofrecer a cambio de nimias subidas salariales unas condiciones inasumibles por la representación sindical en materia de flexibilidad laboral, disponibilidad y renuncias a derechos básicos y consolidados. Así, lógicamente, es imposible lograr acuerdos como entenderéis.
Nosotros, al fin y al cabo, no estamos pidiendo nada que no tengan ya regulado otras empresas del sector (actualizaciones salariales pactadas con la RLT, conciliación laboral, cambios y adaptaciones de jornada, planes de igualdad, teletrabajo, 24 días de vacaciones, etc ) En cambio, las contraprestaciones que pide la empresa estarían cercanas a condiciones que ya no se ven dentro del ámbito de las grandes empresas de la Unión Europea en pleno siglo XXI.
Paralelamente, mientras en las jornadas de Córdoba se vendían mundos de color de rosa, digitalización y modernidad, en la plataforma de Tres Cantos la realidad golpeaba de nuevo con sus huesos en el suelo: una operadora sufría una caída por la enésima rotura de una silla en lamentables condiciones. Es indignante que se gaste una importante cantidad económica en organizar estos eventos mientras las instalaciones son deficientes, no se invierte en salud laboral, ni en mobiliario, ni en equipos, ni en carrera profesional, conciliación familiar, formación y un largo etcétera. Tenemos, por tanto, condiciones tercermundistas maquilladas tras fastuosas presentaciones sacadas de un PowerPoint y videos de autobombo.
Para finalizar, desde CCOO consideramos que estas jornadas han sido de una absoluta intrascendencia. Es doloroso ver el despliegue económico y organizativo que este acto supone, por no hablar de las coacciones y chantajes realizados a la plantilla para que acudierais muchos de vosotros obligados al evento, cuando hace escasos días, se despedía a compañeros y compañeras muy queridos bajo la excusa de razones económicas. Ojalá la ausencia de este acto innecesario hubiera servido para salvar, aunque fuera uno solo, de los empleos destruidos injustamente.
Desde la sección sindical de CC.OO seguiremos trabajando día a día por la realidad y defender vuestros derechos, no por los cuentos de hadas de la Dirección general.
Seguiremos informando.
race.ccoo@gmail.com











