¡CCOO Areas con el feminismo!

Mujeres de CCOO: fuimos, somos y seremos sindicalistas y feministas


LA DOBLE AGENDA sindical y feminista, que ha caracterizado el trabajo de las secretarías de Mujeres desde su creación en 1978, ha resultado fundamental para sensibilizar y trabajar por los derechos de las mujeres, tanto dentro como fuera del sindicato .

CCOO


EL TRABAJO de las secretarías de Mujeres es integrar en el corazón mismo del trabajo sindical las prioridades para defender los derechos de las mujeres, el derecho a la igualdad, para combatir las discriminaciones y violencias que les afectan y para avanzar social y sindicalmente mediante políticas y estrategias feministas, igualitarias, y mediante la acción colectiva y coordinada, tendiendo puentes y construyendo alianzas con los feminismos.

En CCOO se trabaja por la redistribución de la riqueza y la disputa de ideas en base a pilares como la justicia social con justicia de género, en el orden económico; la visibilidad, la genealogía y el reconocimiento en el orden cultural; a la presencia paritaria, en el orden político. El de CCOO es un feminismo que conecta los intereses de clase y género. Ha sido así desde los orígenes de las secretarías de Mujeres.

Muchas de las responsables de las secretarías de Mujeres comparten ésta con otras responsabilidades, sin que eso suponga menoscabo o subordinación de la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres y contra la discriminación y la violencia que afecta a las mujeres, asunto central y transversal además a toda la organización. En CCOO sensibilizamos, formamos, detectamos discriminaciones y las combatimos sindicalmente. Construimos alianzas y tendemos puentes con otros movimientos feministas, sociales, humanitarios, de cooperación internacional y en defensa de los derechos humanos.

Las secretarías de Mujeres trabajan infatigablemente. Impulsan la transversalidad de género en todos los ámbitos de la política y acción sindical, promueven y desarrollan acciones positivas en las relaciones laborales y en las condiciones de trabajo, y remueven los obstáculos para avanzar en una representación paritaria de hombres y mujeres en todos los niveles y en todos los órganos de dirección del sindicato. Contribuyen a lograr la igualdad laboral con propuestas específicas para abordar desde escenarios imprescindibles como la negociación colectiva y el diálogo social, tanto en el acceso como en las condiciones laborales (promoción, salarios, formación, salud laboral, prestaciones...), como para erradicar cualquier tipo de discriminación, acoso sexual o acoso por razón de sexo y violencias machistas.

A la vez, elaboran informes de diagnóstico sobre la situación laboral de las mujeres, sobre brecha salarial, sobre violencias machistas, etc. Contribuyen a la concienciación sobre estos temas con campañas específicas. Informan con su trabajo en comunicación y redes sociales. Forman a la estructura sindical con cursos específicos. Y facilitan el trabajo por la igualdad entre mujeres y hombres de las delegadas y delegados sindicales con guías sobre planes y medidas de igualdad, acoso sexual y por razón de sexo, conciliación y corresponsabilidad, comunicación y lenguaje no sexista, derechos de las mujeres víctimas de violencia de género, etc.

Además, participan en plataformas feministas, como las que elaboran Informes Sombras dirigidos a vigilar la aplicación gubernamental de los compromisos adquiridos mediante instrumentos internacionales como Beijing+25, el Convenio de Estambul o las Recomendaciones a España de la CEDAW.

La discriminación basada en el sexo, así como la construcción social que hace que el sexo-género determine la posición subalterna de las mujeres, forma parte del diagnóstico de CCOO. Las secretarías de Mujeres han trabajado a lo largo de estos 42 años de trayectoria, y lo siguen haciendo, por derribar estereotipos y roles sexistas, combatiendo la división sexual del trabajo, las desigualdades estructurales y las que se acentúan en las distintas coyunturas económicas.

Las secretarías de Mujeres reconocen la pluralidad del movimiento feminista, y sus reivindicaciones se insertan en la tradición feminista de las luchas que unen el sexo-género con clase social, añadiendo la interseccionalidad, contribuyendo a la causa emancipatoria de las mujeres. Su trabajo, pegado a la realidad cotidiana de los problemas y violencias que afectan a las mujeres, se centra en combatir estas desigualdades, discriminaciones y violencias. Una labor diaria en los centros de trabajo y en la sociedad, plasmando los principios y valores de esta organización.