Los miembros del consejo de administración de Caja Duero mantuvieron un
encuentro ayer por la mañana para agilizar operaciones financieras
propias y pendientes que genera la actividad aún por libre de la
entidad. La cita estaba señalada en el calendario como la última antes
de sellar la unión con Caja España mediante la firma de las escrituras
ante notario y la celebración del consejo constituyente hoy en León,
previsión y petición realizada por Caja Duero a finales de la semana
pasada y desbaratada pocos días después, a pesar de la insistencia, por
su socia en la fusión ante la indecisión para presentar en la cita un
candidato a la presidencia.
La reunión en la sede central sirvió para que el director general de la entidad, Lucas Hernández, y futuro de la nueva caja (cargo que le garantiza la condición de máximo ejecutivo), explicara a los asistentes los pormenores de la última etapa de la unión financiera, es decir, la designación del presidente. Tras la disertación, el consejo coincidió en instar a Caja España a que convoque el consejo constituyente (la suma de los órganos de gobierno de ambas entidades) el próximo viernes, 24 de septiembre, para evitar que el proceso se demore aún más por el perjuicio que está generando la indecisión en la imagen de las dos cajas de ahorro.
Las reuniones que se han celebrado esta semana al más alto nivel en la región (lideradas por el presidente de la Junta y el secretario regional del PSOE) para encontrar un consenso entre los dos principales partidos políticos, parece que han conseguido allanar el camino.
Una de las pruebas es que la Junta de Castilla y León y el PSOE acordaron el miércoles que el presidente sea un candidato de consenso, prestigio y leonés, aunque finalmente no pertenecerá al actual consejo de administración de Caja España. En la cita estuvieron presentes el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el consejero de Economía, Tomás Villanueva, el secretario regional del PSOE, Óscar López, el secretario de organización de esta formación, Pedro José Muñoz y los vicepresidentes primero y segundo de Caja España, Isabel Carrasco y Francisco Fernández, ambos dirigentes de PP y PSOE.
Mientras, Francisco Fernández recalcó ayer que seguirá luchando para que se respeten los acuerdos alcanzados en el Pacto de Tordesillas y que el futuro presidente de la entidad resultante de la fusión entre Caja Duero y Caja España sea de Caja España y sea de León, precisó para despejar dudas.
Por otro lado, Caja España celebra esta mañana una reunión del consejo de administración para tratar asuntos derivados del negocio de la entidad, amén de analizar los últimos capítulos generados por la elección del presidente.
Tribuna de Salamanca
La reunión en la sede central sirvió para que el director general de la entidad, Lucas Hernández, y futuro de la nueva caja (cargo que le garantiza la condición de máximo ejecutivo), explicara a los asistentes los pormenores de la última etapa de la unión financiera, es decir, la designación del presidente. Tras la disertación, el consejo coincidió en instar a Caja España a que convoque el consejo constituyente (la suma de los órganos de gobierno de ambas entidades) el próximo viernes, 24 de septiembre, para evitar que el proceso se demore aún más por el perjuicio que está generando la indecisión en la imagen de las dos cajas de ahorro.
Las reuniones que se han celebrado esta semana al más alto nivel en la región (lideradas por el presidente de la Junta y el secretario regional del PSOE) para encontrar un consenso entre los dos principales partidos políticos, parece que han conseguido allanar el camino.
Una de las pruebas es que la Junta de Castilla y León y el PSOE acordaron el miércoles que el presidente sea un candidato de consenso, prestigio y leonés, aunque finalmente no pertenecerá al actual consejo de administración de Caja España. En la cita estuvieron presentes el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el consejero de Economía, Tomás Villanueva, el secretario regional del PSOE, Óscar López, el secretario de organización de esta formación, Pedro José Muñoz y los vicepresidentes primero y segundo de Caja España, Isabel Carrasco y Francisco Fernández, ambos dirigentes de PP y PSOE.
Mientras, Francisco Fernández recalcó ayer que seguirá luchando para que se respeten los acuerdos alcanzados en el Pacto de Tordesillas y que el futuro presidente de la entidad resultante de la fusión entre Caja Duero y Caja España sea de Caja España y sea de León, precisó para despejar dudas.
Por otro lado, Caja España celebra esta mañana una reunión del consejo de administración para tratar asuntos derivados del negocio de la entidad, amén de analizar los últimos capítulos generados por la elección del presidente.
Tribuna de Salamanca







