El empresario siempre quiere estar a bien con el que manda, con el
polÃtico que ostenta el poder en un determinado momento. Esto está en la
mente del emprendedor indistintamente que sea un directivo de una gran
compañÃa, un autónomo de la construcción o un pequeño agricultor o
ganadero. Llevarse bien con el poder serÃa también el primer consejo que
le darÃa a su cliente cualquier empresa de consultorÃa. Otra cosa muy
distinta es que estos empresarios se organicen en asociaciones para, de
una forma colectiva, defender sus intereses ante el legislador y aquÃ
sÃ, bajo el paraguas que la asociación proporciona, ser duros y
reivindicativos incluso hasta llegar a perder las formas. Siendo esto
asÃ, es difÃcil entender el enfrentamiento que las cajas de ahorro de
Castilla y León han mantenido con el poder regional, un poder polÃtico
apoyado en sus decisiones por los dos grandes partidos, el PP y el PSOE.
No es cuestión de analizar quién tenÃa razón, porque es evidente que el
Gobierno puede haberse excedido en sus competencias en materia de
control y regulación de estas entidades financieras. Es cuestión de
analizar si las cajas de ahorro, como organizaciones económicas, han
actuado bien o mal, desde la defensa de sus propios intereses,
enfrentándose tan abiertamente con quién dicta resoluciones y legisla en
el Parlamento.
No me cabe ninguna duda de que si las cajas de ahorro, y estoy hablando de todas y no solamente de Caja España Duero, tuvieran dueño y ese dueño se jugara su capital, nunca habrÃan mantenido un enfrentamiento con los que mandan, nunca habrÃan forzado una situación en la que el polÃtico, en una demostración de poder, legisló para dejar fuera de juego al que estaba siendo incómodo. Como mucho, lo mismo que hacen los empresarios y los autónomos, las cajas de ahorro de la región tenÃan que haber utilizado a la Confederación Española de Cajas de Ahorro para enfrentarse desde esa estructura al Banco de España, a la Junta o a los partidos polÃticos. En el cuerpo a cuerpo entre un presidente de una caja de ahorros y el consejero de EconomÃa del Gobierno regional, está muy claro quién va a ganar, igual que si la batalla se librase entre un ganadero de Babia y la consejera de Agricultura y GanaderÃa.
José Antonio Turrado
La Crónica de León
No me cabe ninguna duda de que si las cajas de ahorro, y estoy hablando de todas y no solamente de Caja España Duero, tuvieran dueño y ese dueño se jugara su capital, nunca habrÃan mantenido un enfrentamiento con los que mandan, nunca habrÃan forzado una situación en la que el polÃtico, en una demostración de poder, legisló para dejar fuera de juego al que estaba siendo incómodo. Como mucho, lo mismo que hacen los empresarios y los autónomos, las cajas de ahorro de la región tenÃan que haber utilizado a la Confederación Española de Cajas de Ahorro para enfrentarse desde esa estructura al Banco de España, a la Junta o a los partidos polÃticos. En el cuerpo a cuerpo entre un presidente de una caja de ahorros y el consejero de EconomÃa del Gobierno regional, está muy claro quién va a ganar, igual que si la batalla se librase entre un ganadero de Babia y la consejera de Agricultura y GanaderÃa.
José Antonio Turrado
La Crónica de León







