Esto permitió comprobar que esta medida se comportó de forma dispar según los territorios, dejando más dinero en donde era previsible (Madrid y Cataluña), aunque con la sorpresa de las dos comunidades con el mayor poder adquisitivo del Estado: PaÃs Vasco y Navarra.
Y es que en el terreno fiscal, ambos territorios son un mundo aparte, con sus propias haciendas y sus conciertos económicos, amparados por la ley. De PaÃs Vasco y Navarra se podrÃa haber esperado mucho más de los 400.000 euros que dejó la amnistÃa fiscal, por lo que se podrÃa pensar que sus contribuyentes no se acogieron a esta medida extraordinaria porque evadieron menos patrimonio, pero no van por ahà los tiros.
En realidad, el gobierno navarro y las diputaciones forales vascas no aprobaron la amnistÃa, por lo que las cantidades recaudadas corresponden únicamente a lo que declararon aquellas empresas que, teniendo su sede en el PaÃs Vasco y con más de siete millones de euros de facturación, también obtuvieron rendimientos fuera de la comunidad. Por tanto, aunque no podÃan hacerlo en territorio vasco por no estar vigente al medida, sà pudieron acogerse a la amnistÃa por la parte de sus ingresos en el resto del Estado.
Y en este caso hablamos solo de empresas porque el Impuesto de la Renta (IRPF) en PaÃs Vasco se tributa al 100% en las Hacienda Forales, que rechazaron la amnistÃa. Esto explica que ningún particular pudiera declarar su dinero oculto pagando un 10%, lo que sà pudieron hacer ciertas empresas, aunque fueron una minorÃa.
Carlos Cruzado Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)







