En estos casos, para la fiesta siempre se cuida hasta el mÃnimo detalle, pero las dudas surgen cuando los novios tienen que gestionar el dinero recibido por los invitados como obsequio de boda.
Una de las preguntas más recurrentes está relacionada con el trato fiscal que recibe este dinero, sobre todo del efectivo que los invitados ingresan en las cuentas bancarias abiertas por los novios con motivo de este evento tan especial. Muchos novios piensan erróneamente que al superar los 2.500 euros de ingresos tendrÃan que pagar el 21% de IVA, pero lo cierto es que este impuesto no tiene nada que ver con este tipo de ingresos.
Este tributo indirecto afecta a las entregas de bienes y prestaciones de servicio realizadas por un empresario o profesional en el ejercicio de su actividad, algo que, obviamente, no se produce en una boda. Además, tampoco habrÃa que preocuparse del lÃmite de 2.500 euros a los pagos en efectivo aprobado recientemente, ya que solo atañe a las operaciones en las que intervenga un empresario o profesional.
Dicho esto, un regalo de bodas se puede considerar como una adquisición a tÃtulo gratuito, por lo que estarÃa sujeto al Impuesto sobre Donaciones. Pero para saber qué parte del pastel se llevarÃa teóricamente Hacienda, hay que tener en cuenta que el Impuesto sobre Donaciones depende de la normativa de cada comunidad autónoma al ser un tributo cedido por el Estado, por lo que su regulación varÃa de manera significativa de una autonomÃa a otra.
Carlos Cruzado Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)







