La reacción de la empresa Starbucks consistió en reclutar trabajadores en Polonia para que "voluntariamente" apoyaran el mantenimiento de los establecimientos de esta multinacional en Alemania, y así supuestamente garantizar el servicio completo a los clientes en caso de huelga. Las condiciones previas a la contratación eran el conocimiento básico de lengua alemana, el pasaporte de la UE y la flexibilidad. Claramente intentó sustituir posibles huelguistas alemanes por esquiroles polacos.
NGG criticó duramente estos intentos de romper la huelga en Alemania y pidió y logró apoyo en Polonia. A raíz de las acciones de los sindicatos y trabajadores polacos frente a los establecimientos Starbucks en Varsovia y Poznan, la empresa AmRest, que gestiona los cafés de Starbucks en Europa Central y en Alemania, renunció a los intentos de reclutar, entre sus trabajadores polacos, a esquiroles que rompieran la huelga.
La federación sindical europea EFFAT y sus afiliadas (entre ellas CCOO Servicios) han manifestado su satisfacción y elogiado que la resolución del conflicto se haya producido gracias a la solidaridad transfronteriza de los trabajadores, y seguirán de cerca los acontecimientos que siga deparando la negociación en Alemania.







