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Caja España-Duero aprobará mañana crear un banco con vista a unirse a Unicaja

El Consejo de Administración de Caja España-Duero prevé aprobar mañana en León la propuesta de creación de un banco para el ejercicio indirecto de la actividad financiera, como paso previo a la posible integración con Unicaja, entidad que ya aprobó el pasado 24 de marzo crear otro similar.


CCOO Asepeyo

Los directivos 'feudales', un peligro para las grandes y medianas empresas

RRHH Press. Un estudio llevado a cabo por la firma Lernova, líder en procesos de conocimiento por motivación, ha revelado la existencia de un fenómeno que permanece instalado en la mitad de las empresas grandes y medianas y en el 70% de las multinacionales: los “feudos de directivos”.


Ocho grupos de entidades presentan hoy al Banco de España su estrategia para recapitalizarse con la mezcla de fondos del Estado y del sector privado

La mayoría de las cajas en apuros se apuntalarán con dinero público

Como en una carrera de obstáculos, el pelotón de cajas problemáticas va superando barreras para intentar llegar a la meta de la estabilidad y la solvencia que, a veces, parece inalcanzable. Las entidades acumulan el cansancio de casi dos años de reformas legales y algunas ya admiten que no podrán lograr el objetivo sin ayuda de los árbitros, es decir, del Estado.


El Banco de España tendrá mañana los planes de las cajas para ganar capital

El Banco de España tendrá mañana todos los planes de viabilidad de las cajas que tienen que reforzar su capital para cumplir con los nuevos criterios de solvencia y en los que todas contemplan la petición de fondos públicos, aunque en muchos casos como última opción.



Unicaja es más pequeña pero lleva la voz cantante en la integración con Caja España-Caja Duero gracias a su solvencia y fortaleza

Una fusión entre desiguales

Érase una vez una comunidad autónoma en la que coexistían dos grandes cajas de ahorros, ambas procedentes de fusiones de entidades provinciales, que se miraban de reojo mientras pugnaban por la hegemonía regional. Hasta que, de repente, estalló la crisis. El Gobierno autonómico, temeroso de perder la influencia sobre su sector financiero, ejerció de celestino y obligó a ambas entidades a pronunciarse el sí quiero pese a que sus redes se solapaban casi al cien por cien. No fue un proceso fácil. Tuvo que superar unas negociaciones eternas que encallaban continuamente en discusiones inacabables sobre la ubicación de la sede, el reparto del poder, la designación de una marca comercial, la integración de los sistemas informáticos o el doloroso ajuste laboral.