Este escrito, que pretende ser una llamada de atención a los trabajadores y trabajadoras responsables en su centro de trabajo, detalla incidencias y errores ya recogidos en el acta de auditoria que la sucursal debe contestar y subsanar. No es de extrañar, por tanto, la preocupación que suscita la intervención de la Oficina de Relaciones Laborales. Y ello por varias razones:
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No es constructiva, puesto que no pretende solucionar los problemas detectados, ni siquiera ayudar a su subsanación.
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Es repetitiva, ya que todo lo que dice se encuentra detallado en el informe de auditoria.
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Es desmoralizante, pues lo único que consigue es desalentar a los equipos de las oficinas, que perciben esta carta como un aviso de que no hacen bien su trabajo.
Entendemos que con más formación, más medios y una gestión adecuada de Recursos Humanos, se podrían evitar la mayor parte de las anomalías que registran las auditorias. Son incidencias atribuibles en gran medida a las carencias de todo tipo que sufren las oficinas, entre las que destaca el endémico problema de la falta de personal.
La inmensa mayoría de los equipos directivos, en los que el banco ha depositado su confianza y que son la imagen de la entidad ante los clientes, no se merecen recibir este tipo de cartas. La sensación de que se pone en duda el esfuerzo por gestionar e incrementar el negocio da paso, enseguida, al desánimo. Y al planteamiento de que alguien más tendrá responsabilidades en la posible mala gestión y en la presunta poca profesionalidad en las oficinas. Si estos equipos fallan, está fallando todo el Equipo; es decir, todo el Banco Popular, incluidos los responsables territoriales, de recursos humanos y técnicos, de formación de los empleados
Por lo tanto, hay que preguntarse el por qué de dicha carta.
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Si el objetivo es solucionar los problemas detectados, su resultado dista mucho de conseguirlo.
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Si el objetivo es obtener un mayor rendimiento de la plantilla, tampoco acaba de funcionar; sólo consigue sembrar miedo y crear inseguridad.
Desde Comfia-CCOO exigimos el cese de este tipo de prácticas, que no sirven para nada bueno, y no aceptamos que se ponga en duda el trabajo de los compañeros y compañeras que cada día se proponen realizar sus tareas del mejor modo posible.
29 de junio de 2011










