Las mutuas reivindican que los médicos que trabajan para ellas puedan dar las altas médicas. La reforma del Gobierno podría modificar aspectos burocráticos como la realización de partes de confirmación de la baja cada siete días o el plazo de quince días que poseen los facultativos de la sanidad pública para contestar a las propuestas de alta que realizan los médicos de las mutuas