Las cuentas no salen. Las Administraciones públicas se han comprometido a realizar un ajuste superior a los 39.000 millones de euros para cumplir con el objetivo de déficit del 5,3% pactado con Bruselas y los primeros datos de ejecución presupuestaria revelan que ni la previsión de ingresos ni la de gastos se está cumpliendo. En los cinco primeros meses del año, el déficit del Estado se ha elevado al 3,4% del PIB, lo que supone que ya ha rebasado el máximo previsto para todo el ejercicio. La secretaria de Estado de Presupuestos, Marta Fernández Currás, achacó el martes ese desvío a las mayores transferencias a las comunidades autónomas. Sin embargo, un análisis más detallado de los ingresos muestra cómo la recesión está haciendo más mella de lo previsto en la recaudación, tal y como se puede comprobar en las dos grandes figuras tributarias (IRPF e IVA), que suponen el 80% de los ingresos impositivos. Pese a la subida del IRPF aprobada a finales de 2011, la recaudación apenas ha crecido un 0,8%, mientras que los ingresos por IVA acumulan una caída del 10,1%.