Una crisis profunda como la actual, lleva aparejada camios radicales. Cabe preguntarse qué nos ha pasado y qué ha fallado. La avaricia de los mercados, la especulación financiera, la corrupción política, los hábitos de consumo, el despilfarro energético, el cambio de valores éticos, el pasotismo (cuando no complicidad) de una parte importante de la población... hacen que exista una crisis social y humanitaria de escala planetaria. La insostenibilidad del sistema y el estado de colapso al que nos conduce es una realidad.