La multinacional alemana de supermercados se niega a pagar el precio acordado por las horas extras realizadas por la plantilla durante el estado de alarma; y tampoco atiende la petición sindical de protocolos de seguridad para garantizar la salud de los/las trabajadores/as y de la clientela
Lidl rechaza cualquier diálogo con los sindicatos mayoritarios en toda España, pero sí ha llegado con ELA a un acuerdo de aplicación exclusivamente en el País Vasco
“La actitud de Lidl es grave porque sienta las bases para unas relaciones laborales basadas en la desconfianza y en el conflicto. La empresa ha roto el diálogo con la representación legal de la plantilla negándose a abordar hasta las cuestiones más básicas”