Parece ser que organizar correctamente la maraña de cursos de formación que tenemos actualmente es una labor demasiado difícil.
Hemos tenido que solicitar al Banco que utilice el sentido común y la realidad de las oficinas en más de una ocasión para reconducir situaciones claramente anómalas. Ahora lo hemos vuelto a hacer. Hemos trasladado a la Dirección un nuevo problema que tienen los empleados en las jornadas de formación de los martes.