Tras la compra de Barclays por la Caixa, la empresa ha planteado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) basado en la extinción de 1.120 puestos de trabajo y, finalizado el periodo de consultas, no ha movido su postura, manteniendo que de un censo de 721 trabajadores en Servicios
Centrales, se verán afectados por despido 641 trabajadores.