El discurso de la Alta Dirección empieza a sonar a quimera (*)

El cambio propuesto desde la Alta Dirección para el modelo de negocio de nuestra entidad, ?centrado en la clientela y con aspiración de convertir a Banco Santander en la mejor Empresa para sus profesionales?, fue bien recibido y percibido con esperanza por una plantilla condenada, por una nefasta organización del trabajo, a prolongar sistemáticamente su jornada laboral como consecuencia de la escasez de plantillas y la multitud de tareas, partes, reportes, reuniones, talleres, a soportar amenazas y desprecios, etc., amén de unos objetivos inalcanzables.