Después de meses de incertidumbre ante las noticias que han ido apareciendo sobre el proceso de venta de la banca minorista de España, que ha finalizado con la decisión de no efectuar dicha venta, nos encontramos ante una pregunta esencial: ¿Y ahora qué? De la respuesta a esta pregunta dependerá nuestro futuro inmediato como entidad financiera y, sobre todo, el futuro de nuestras carreras profesionales, de nuestro empleo, y, como consecuencia, de nuestro futuro como personas en el más amplio sentido.