Desde que la Dirección de PCC España, a través de los Directores Regionales comunicara, telefónicamente, en octubre de 2017 que no se vendía la filial de banca minorista española, se ha producido un incremento de la presión comercial y de los objetivos comerciales y operativos que va más allá de la lógica que impone la realidad del negocio, la realidad de nuestras posibilidades y el sentido común.