Tras meses de reuniones iniciadas a iniciativa de CCOO, hemos conseguido alcanzar las siguientes conclusiones compartidas en el Observatorio sectorial de Banca:
- La existencia de una situación económica excepcional que no era previsible en el momento de la firma del Convenio y que difiere mucho de la que existía en su negociación.
- El impacto persistente de la inflación, sus diferentes factores y variables, así como la incertidumbre sobre su evolución hasta la finalización de la vigencia del convenio el 31/12/23.
- La desviación producida entre el IPC y los incrementos del Convenio desde mediados de 2021, así como la necesidad de acometer una primera fase de actuaciones respecto a esta desviación, además de las que procedan en función de su evolución futura.