La crisis económica y financiera mundial, europea y española amenaza la solidez de nuestras empresas y, por tanto, la seguridad de nuestros puestos de trabajo. Esto último, la garantía del empleo, es para Comfia-CCOO lo principal, pero no parece ser así para los dirigentes de los bancos, atentos más a no reducir los beneficios (o las retribuciones del capital y de los directivos), que a cumplir sus responsabilidades frente a la sociedad y a las plantillas de las que los obtienen.