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Cuando los nadie hacen valer sus derechos

Cuando los nadie hacen valer sus derechos


Rel-UITA.- Europa está viviendo momentos críticos que se traducen en un auge de fenómenos como el nacionalismo, la xenofobia y el recorte de los derechos de los trabajadores, dijo durante la XV Conferencia Regional de la UITA "Chema" Martínez, secretario general de la Federación Servicios de Comisiones Obreras (CCOO) de España. 
A continuación los ejes centrales de su ponencia.

En Europa estamos despertando de un sueño de unión federal, que para algunos era una unión de derechos y de ciudadanos y no sólo monetaria.

La crisis económica y financiera se ha encargado de hacernos despertar. El fenómeno de la globalización de los últimos 30 o 40 años y el auge del neoliberalismo a un lado y otro del Atlántico, han hecho que grandes zonas del planeta se tornaran partícipes del PIB mundial casi en el mismo peso de su demografía. 

Eso no ocurría desde el siglo XVII.

Mucha gente que estuvo muy bien en las últimas tres o cuatro décadas comienza a despertar del sueño y eso genera un creciente malestar social. 

En definitiva lo que está ocurriendo con los TLC es el ataque a los derechos e intereses de la ciudadanía.

Se está dando cada vez más la criminalización de la protesta social. 

En España hay miles de sindicalistas amenazados de ir a la cárcel por haber participado en huelgas.

Tienen abiertos procesos penales basados en artículo del Código Penal de la época del franquismo, o sea que en 40 años de democracia no hubo tiempo para cambiar esto.

Por otra parte se han dado reformas laborales, acompañadas de reformas legislativas, que impiden las manifestaciones populares o al menos las restringen. 

Todas ellas pretenden disminuir la fuerza del colectivo en la defensa de sus derechos. 

Estos procesos son comunes en España, Francia, Italia y Portugal.

Hay una degradación de los derechos sociales en toda Europa, donde además estamos asistiendo a un resurgimiento de los nacionalismos, de lo individual sobre lo colectivo y de la xenofobia. Son momentos críticos.

La Unión Europea está cada vez más debilitada, y ha dejado de cumplir sus objetivos principales en pro de los intereses económicos de algunas pocas elites, ha perdido el rumbo.

Este proceso en gran medida es responsabilidad de malas decisiones y del enfrentamiento por el petróleo y los cada vez más escasos recursos naturales, lo que ha desatado guerras a las puertas de un continente que pretende erigir murallas para resguardarse, sin percibir que no va a funcionar. La historia lo ha demostrado.

El problema que estamos enfrentando los trabajadores y trabajadoras no tiene que ver con la legislación -que en general ha sabido contemplar nuestros derechos- sino con las costumbres, la moral, la corrupción.

Pequeños e imprescindibles

Los sindicatos y su trabajo de hormiga

Los sindicatos, como hacemos negociación colectiva, cuando lo hacemos en equilibrio, acordamos con la contraparte reglas que se cumplen, que en muchas ocasiones se transforman en leyes o tratados. Es una tarea de hormiga, efectiva. 

Parafraseando a Eduardo Galeano, los y las sindicalistas somos gente pequeña que hace cosas pequeñas en lugares pequeños, pero imprescindibles para cambiar al mundo, mucho más allá de congresos o conferencias.

Podemos hacer acuerdos globales a ambos lados del Atlántico, entre otras cosas porque además de compartir sectores de la producción compartimos los mismos patrones. 

Las empresas para las que trabajamos son las mismas, por lo cual podemos negociar condiciones laborales que contemplen los derechos de los trabajadores sea cual sea en el ámbito donde operen las diferentes marcas o empresas transnacionales.

Las camareras de piso

Las nuevas esclavas

En España, la Semana de Acción Global por las Camareras de Piso nos permite afrontar una situación muy dura que afecta mayoritariamente a mujeres, que constituyen un 97 por ciento del sector.

Esas mujeres están viviendo momentos muy complicados en mitad de un boom turístico en la Península Ibérica.

En general, las condiciones salariales y laborales no han ido de la mano del incremento de las ganancias del sector.

El modelo elegido para salir de la crisis fue disminuir las plantillas y transferir los costos a empresas externas. 

Con esta modalidad de contratación las empresas transforman los costos fijos en variables, pero además se busca rebajar los costos a partir de los contratos de tiempo parcial amparados por la Reforma laboral.

Este es uno de los grandes desafíos para el movimiento obrero español. A nosotros nos cabe esta lucha.