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Posicionamiento del IV congreso federal de COMFIA CC OO ante la reestructuraci贸n del sector financiero.


Tras cinco reformas del sistema financiero, dos a cargo de los gobiernos del PSOE y tres por iniciativa del actual gobierno del PP, un rescate en curso desde las instituciones europeas para la banca por importe de hasta 100.000 millones de euros que vienen a unirse a las anteriores ayudas del FROB y los avales otorgados a bancos y cajas, el actual sistema financiero continua siendo incapaz de facilitar a la econom铆a real, en especial a las personas y las peque帽as empresas la necesaria financiaci贸n que permita reactivar la actividad econ贸mica


Las reformas planteadas no han conseguido ninguno de los objetivos que pretend铆an, ni han frenado el deterioro de los balances, ni han reabierto la financiaci贸n internacional, ni han restaurado el cr茅dito a las familias y empresas.

La restricci贸n del cr茅dito comercial a empresas entre 2007 y 2012 ha pasado de 90.842 a 44.289 millones de euros, no se financia de manera suficiente el circulante y hay empresas que se precipitan a la quiebra consecuencia de la falta de cr茅dito, pese a tener razonables perspectivas de actividad. No es riguroso ni cierto que toda la demanda de cr茅dito carezca de los suficientes criterios de solvencia.

El sector financiero espa帽ol se ha sobredimensionado en la 煤ltima d茅cada, lo ha hecho a cr茅dito, agravando la dependencia de financiaci贸n externa (el saldo vivo de c茅dulas hipotecarias es de m谩s de 730.000 millones de euros, el doble de la existente en 2003). La gran concentraci贸n de pr茅stamos hipotecarios y la obligada refinanciaci贸n de deuda con el exterior, agravan los efectos de la crisis y provoca el cierre y destrucci贸n de miles de oficinas y puestos de trabajo, entre otras razones, por la desaparici贸n del cr茅dito al circulante de las empresas m谩s peque帽as.

 La falta de supervisi贸n y regulaci贸n de los mercados financieros est谩 en la base de la crisis actual. Los gobiernos, supervisores y entidades est谩n dando prioridad a atender las desmedidas exigencias de capital, por encima de la urgente necesidad de restituir el cr茅dito a PYMES, familias y econom铆a productiva, lo que no s贸lo impide la normalizaci贸n de la actividad econ贸mica, sino que sigue provocando la destrucci贸n de miles de empresas y la p茅rdida constante y masiva de puestos de trabajo. El err谩tico proceso de reestructuraci贸n del sector y la destrucci贸n deliberada y gratuita del modelo de Cajas de Ahorro ha provocado la desaparici贸n del 煤nico modelo de banca social existente en nuestro pa铆s, lo que est谩 generando un oligopolio de facto contrario a los intereses de la ciudadan铆a, la desaparici贸n de la obra social y la generaci贸n de exclusi贸n financiera, sin que por ello se est茅 recuperando la circulaci贸n del cr茅dito. 

La necesaria aportaci贸n de recursos p煤blicos, ante la insuficiente aportaci贸n privada, para capitalizar las entidades con problemas, consume grandes cantidades de dinero p煤blico, de forma similar a como lo han hecho otros pa铆ses. La intervenci贸n del Estado en el sector financiero provoca cambios sustanciales en 茅l. La utilizaci贸n de cifras millonarias para sanear al sector financiero, en un marco de ajuste presupuestario que afecta a servicios b谩sicos y estrat茅gicos, no se acompa帽a de la necesaria transparencia ni de una adecuada exigencia de responsabilidades a las personas encargadas de la gesti贸n, supervisi贸n, auditor铆a y, en su caso, administraci贸n. Tampoco se visualizan claramente las medidas y procedimientos mediante los cuales los fondos p煤blicos destinados a este fin van a ser restituidos.

En ese marco, es preciso promover una reforma eficaz y justa del sistema financiero, (http://www.ccoo.es/csccoo/menu.do?Informacion:Noticias:366548) que refuerce el control y supervisi贸n p煤blico, que  se establezcan sistemas de regulaci贸n m谩s eficaces, as铆 como que se pongan en marcha medidas fiscales a las que las entidades financieras restablezcan los recursos p煤blicos aportados a la reestructuraci贸n e incentiven un modelo de negocio socialmente responsable y sostenible.Asimismo es preciso establecer las responsabilidades correspondientes por lo ocurrido.

Reactivar el cr茅dito es b谩sico, principalmente para la reactivaci贸n de la actividad y la creaci贸n de empleo; pese al reto de reducci贸n de deuda, especialmente privada, que tiene la sociedad espa帽ola. Es necesario poder financiar proyectos empresariales viables. Recapitalizar con dinero p煤blico las entidades financieras que lo precisen es inevitable y es condici贸n necesaria, no suficiente, para mejorar el cr茅dito en la econom铆a espa帽ola y la cuota de mercado de las empresas. Normalizar el cr茅dito ayuda a controlar precios de bienes y servicios.

Ante esta situaci贸n del sector financiero desde Comf铆a-CCOO manifestamos que:

  • El empleo en el sector financiero es una prioridad para Comf铆a-CCOO. La reestructuraci贸n del sector y las condiciones que se van a exigir como contrapartidas a la financiaci贸n europea del rescate bancario, deben realizarse con el mayor respeto al empleo y empleabilidad de las plantillas afectadas. Por ello exigimos la puesta en marcha de un 聯Contrato Social聰 que garantice la adopci贸n de medidas no traum谩ticas y estabilidad laboral pactadas con la representaci贸n de las plantillas, como se desarrollaron las sucesivas reestructuraciones sectoriales desde los a帽os 80 del siglo pasado y sobre el respeto a la obligaci贸n asumida por la patronal en los convenios colectivos de negociar medidas alternativas a la extinci贸n de contrato, por el que los trabajadores y las trabajadoras ya asumieron un coste de contenci贸n salarial. Rechazamos expresamente la imposici贸n de los par谩metros introducidos en la Reforma Laboral sobre la excusa de imposiciones externas, y recurriremos a las medidas sindicales y de movilizaci贸n que sean necesarias para evitar su implantaci贸n de manera unilateral por las empresas.
  • El sector debe contribuir de manera decisiva a financiar el coste de capitalizaci贸n de las entidades que lo precisan. As铆 se hizo en la crisis bancaria de los 80 y 90.
  • El consumo ingente de recursos p煤blicos para sanear el sector, es una ocasi贸n para mantener una parte del mismo bajo titularidad p煤blica, con red de oficinas suficiente y personal especializado para actuar como intermediario financiero en Espa帽a. La nacionalizaci贸n de entidades hace al Estado propietario o accionista mayoritario, lo que puede y debe permitir que sea operador p煤blico en un sector estrat茅gico, cuyo funcionamiento fallido en estos a帽os ha generado graves da帽os en nuestra econom铆a. Con ello se dota al Estado de mecanismos de actuaci贸n econ贸mica ante situaciones de restricci贸n crediticia, exigiendo un control de riesgos y gesti贸n profesional y de calidad que garantice la solvencia y retornos adecuados al capital p煤blico aportado, as铆 como la mayor garant铆a de los derechos de la clientela y de que no se produzca exclusi贸n financiera. 

En todo caso, si el Gobierno, como anuncia, finalmente vuelve a privatizar las entidades nacionalizadas, debe evitar que el conjunto de la ciudadan铆a asuma con sus impuestos el coste de la reestructuraci贸n sectorial recuperando lo aportado en su integridad o en el m谩ximo nivel posible. Para ello, hay diversos mecanismos, entre ellos: los costes financieros por la concesi贸n de avales, pr茅stamos o garant铆as otorgadas por el Estado; un incremento suficiente de la aportaci贸n del conjunto del sector al Fondo de Garant铆a de Dep贸sitos, para que a trav茅s de 茅ste y en un plazo razonable devuelvan al Estado las aportaciones realizadas; el establecimiento de una tasa sobre actividades financieras para constituir fondos que prevengan el coste de las crisis bancarias; venta de activos inmobiliarios u otros activos, etc. Debe darse tambi茅n, una regulaci贸n adecuada para que lo que queda de las Cajas de Ahorro siga manteniendo la titularidad y naturaleza social y pueda ejecutar un papel real y efectivo tanto como gestoras de la obra social como en calidad de accionistas de los bancos en que los que se han integrado.

  • Exigimos, asimismo, transparencia y delimitar responsabilidades (y desde Comfia-CCOO acudiremos a la v铆a judicial en los casos que lo estimemos necesario): de los gestores; de los supervisores (BdE, CNMV y CCAA); de los Auditores, cooperadores necesarios que han mostrado a los administradores su conformidad con los datos presentados por los gestores y han mostrado malas pr谩cticas que deben ser depuradas; y de los Consejos de Administraci贸n (Donde las personas representantes del sindicato mantendr谩n como hasta ahora criterios de gobernanza de responsabilidad social), en proporci贸n a la influencia en la gesti贸n y los problemas detectados: informaci贸n insuficiente, incapacidad para influir, etc.

Exigimos igualmente, el establecimiento y cumplimiento de limitaciones legales a la retribuci贸n de administradores y directivos, prohibiendo pol铆ticas retributivas socialmente repugnantes, e impidiendo el reparto de dividendos mientras no se hayan devuelto las ayudas p煤blicas recibidas, en su caso.

Reivindicamos un C贸digo 脡tico de obligado cumplimiento para el sector financiero que incluya una regulaci贸n social de las remuneraciones de direcci贸n y consejeros sobre los principios de control, transparencia y proporcionalidad. Un sistema bancario asentado en principios de sostenibilidad econ贸mica, social y laboral, Banca 脡tica, Inversi贸n Socialmente Responsable y RSE. Necesitamos normas y regulaci贸n de consejos que mejoren la transparencia y la informaci贸n, haciendo de los c贸digos de buen gobierno algo m谩s que autorregulaciones y compromisos voluntarios. Capacidad de decisi贸n que sirva para limitar de forma efectiva la discrecionalidad de quienes ejercen la gesti贸n. Extender estos criterios a sociedades cotizadas, o no, cuando haya m煤ltiples empresas asociadas o grupos de inter茅s. El problema acreditado en las cajas de ahorros no es exclusivo de ellas, es el mismo que se ha producido en los bancos espa帽oles en las crisis anteriores o en bancos internacionales en la crisis actual y puede darse en empresas de todos los sectores.

  • Apostamos por una modificaci贸n de medidas impositivas que garanticen una adecuada contribuci贸n del sector financiero al Erario P煤blico como garant铆a de restituci贸n y/o rentabilizaci贸n del dinero p煤blico aportado. El tipo efectivo del Impuesto de Sociedades no puede ser el 14%, como lo fue en el periodo de mayor crecimiento de los beneficios, ni el 8% que actualmente declaran alguna de las entidades m谩s solventes. Se debe introducir, a nivel europeo, el Impuesto de Transacciones Financieras, como medida que desincentive y/o grave, en su caso, las operaciones m谩s especulativas. Asimismo, aunque no sea estrictamente fiscal, se han de revisar todo lo concerniente  las aportaciones al Fondo de Garant铆a de Dep贸sito pues ha sido y debe ser el instrumento a trav茅s del cual se restablezcan las cantidades con las que el dinero p煤blico est谩 financiando la reestructuraci贸n del sector financiero. 
  • Reivindicamos la honradez, profesionalidad y alta cualificaci贸n de los trabajadores y trabajadoras del sector, que son bancarios y no banqueros, que no han participado en las decisiones que han determinado el negocio financiero ni dise帽ado las estrategias y pol铆ticas de sus entidades y a los que, por tanto, no se pueden exigir responsabilidades que no son suyas. Advertimos de c贸mo el deterioro de la imagen y credibilidad del sector financiero, se ha extendido a sus profesionales, situados en el punto de mira de una ciudadan铆a que necesita buscar culpables de pol铆ticas y pr谩cticas empresariales no decididas por ellos. Jam谩s la presi贸n externa e interna sobre los profesionales del sector ha sido de esta intensidad ni han recibido tantos ataques a su estabilidad en el empleo, a sus condiciones de trabajo, a su salud y a su dignidad. Y, finalmente, hacemos un llamamiento para que las plantillas del sector financiero reaccionen decididamente contra esta situaci贸n, contra los alt铆simos niveles de presi贸n diaria, contra el uso y el abuso de la amenaza, en defensa de sus puestos de trabajo, sus condiciones laborales, su salud y su dignidad y para romper de una vez con el chantaje del miedo que practican muchas empresas.