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El modelo financiero ha sido un gran √©xito desde el punto de vista de quienes se hallan en la c√ļspide de la pir√°mide

El modelo financiero ha sido un gran √©xito desde el punto de vista de quienes se hallan en la c√ļspide de la pir√°mide


La economía se ha polarizado a punto tal, que el 10% más rico de la población posee el 85% de la riqueza nacional. Nunca antes el 90% de la población restante había estado tan endeudada, nunca antes había dependido tanto de los ricos.


02-09-2008 -

¬ďEl modelo financiero ha sido un gran √©xito desde el punto de vista de quienes se hallan en la c√ļspide de la pir√°mide (¬Ö). La econom√≠a se ha polarizado a punto tal, que el 10% m√°s rico de la poblaci√≥n posee el 85% de la riqueza nacional. Nunca antes el 90% de la poblaci√≥n restante hab√≠a estado tan endeudada, nunca antes hab√≠a dependido tanto de los ricos. El poder de √©stos sobrepasa con mucho al que hayan tenido en cualquier √©poca de la que quede constancia estad√≠stica. Tiene usted que darse cuenta de que lo que ellos de verdad pretenden es arrasar la Ilustraci√≥n, terminar con la filosof√≠a moral y los valores sociales de la econom√≠a pol√≠tica cl√°sica, que culminaron en la legislaci√≥n de la Era Progresista, as√≠ como en las instituciones del New Deal. No pretenden que la econom√≠a sea m√°s igualitaria, y no pretenden compartir poder. La codicia de la elite rica es (como bien observ√≥ Arist√≥teles) infinita. De modo que lo que a usted le parece una violaci√≥n de los valores tradicionales lo que es, en realidad, es una reafirmaci√≥n de los valores preindustriales, feudales. La econom√≠a est√° retrocediendo por un camino que lleva a la servidumbre por deudas.¬Ē

Mike Whitney entrevist√≥ de nuevo el pasado 29 de agosto al economista Michael Hudson sobre la crisis econ√≥mica y financiera mundial y sobre el horizonte pol√≠tico de la misma. La funci√≥n de la hegemon√≠a del d√≥lar, la polarizaci√≥n social resultante de las din√°micas financieras de las √ļltimas d√©cadas, la interesada incompetencia de los economistas ortodoxos, los silencios de los medios de comunicaci√≥n, el ataque de fondo a los valores morales y pol√≠ticos de la Ilustraci√≥n por parte de una elite ultrrica o el rumbo emprendido por la actual econom√≠a hacia una servidumbre por deudas de la poblaci√≥n trabajadora: sobre esos y otros temas versa la entrevista. Profundo cient√≠ficamente, pol√≠tico de cabo a rabo y, como siempre, expedito y original en su forma de argumentar, el respetado experto norteamericano en mercados financieros  y pol√≠tica fiscal sigue ofreciendo an√°lisis econ√≥mico-pol√≠ticos tan claros como aleccionadores de la coyuntura econ√≥mica estadounidense y mundial.

El d√©ficit por cuenta corriente de los EEUU ronda los 700 mil millones de d√≥lares. Un capital ¬ďprestado¬Ē suficiente para sufragar el coste de los 120 mil millones de d√≥lares anuales de la guerra en Irak, de todo el presupuesto del Pent√°gono  ¬Ė450 mil millones de d√≥lares¬ó y de los recortes fiscales de Bush a los ricos. ¬ŅPor qu√© el resto del mundo persiste en financiar el militarismo estadounidense a trav√©s del d√©ficit por cuenta corriente, o es ello, acaso, la inevitable consecuencia de la desregulaci√≥n monetaria, de la ¬ďhegemon√≠a del d√≥lar¬Ē y de la globalizaci√≥n?

Como expliqu√© en mi libro Superimperialismo, los bancos centrales de otros pa√≠ses compran d√≥lares, no porque piensenque los activos en d√≥lares son ¬ďbuena compra¬Ē, sino porque si no reciclaran sus excedentes comerciales y los gastos de consumo y militares de los EEUU comprando bonos emitidos por el tesoro norteamericano, por Fannie Mae y por otros, sus monedas se apreciar√≠an respecto del d√≥lar. Eso colocar√≠a a sus exportaciones fuera de los mercados mundiales dolarizados. De modo que los EEUU pueden gastar m√°s y m√°s dinero tan ricamente.

La soluci√≥n es: 1) controles de capital, a fin de bloquear los ingresos en d√≥lares; 2) tarifas variables frente a las importaciones procedentes de econom√≠as dolarizadas; 3) compra de inversiones estadounidenses en pa√≠ses receptores de d√≥lares (de modo que Europa y Asia usar√≠an los d√≥lares de sus bancos centrales para comprar inversiones privadas estadounidenses seg√ļn su valor contable; 4) exportaciones subsidiadas a econom√≠as dolarizadas con moneda depreciada y respuestas similares a las que adoptar√≠an los EEUU si estuvieran en la posici√≥n de un pa√≠s con excedente de pagos. En otras palabras, Europa y Asia tratar√≠an a los EEUU como los chicos norteamericanos del Consenso de Washington tratan a los deudores del tercer mundo: haci√©ndose con sus materias primas y con otras industrias suyas, con sus plantaciones exportadoras y con sus gobiernos.

El economista Henry Liu ha dicho hace poco lo siguiente: ¬ďLa hegemon√≠a del d√≥lar permite a los EEUU apropiarse indirecta pero substancialmente de toda la econom√≠a global, exigiendo la denominaci√≥n de su propia riqueza en d√≥lares fiduciarios que los EEUU pueden imprimir a voluntad sin apenas castigos monetarios¬Ö El comercio mundial es ahora un juego en el que los EEUU producen d√≥lares fiduciarios de incierto valor de cambio y valor intr√≠nseco cero, mientras el resto del mundo produce bienes y servicios que pueden comprarse con d√≥lares fiduciarios a ¬Ďprecios de mercado¬í fijados en d√≥lares.¬Ē ¬ŅExagera Liu, o es que la Reserva Federal y las elites bancarias occidentales proyectan realmente mantener el control imperial sobre la econom√≠a real por la expedita v√≠a de asegurar que el grueso de la energ√≠a, de las mercanc√≠as y de los bienes manufacturados se denominen en d√≥lares? Si tal es el caso, parecer√≠a que el actual ¬ďvalor nominal¬Ē del d√≥lar no importa mucho, mientras siga siendo usado en la compra de mercanc√≠as. ¬ŅEs as√≠?

Henry Liu y yo hemos venido discutiendo eso desde hace unos cuantos a√Īos. Estamos completamente de acuerdo. El texto que usted cita da en el clavo. Sus art√≠culos en Asia Times proporcionan un an√°lisis peri√≥dico de la hegemon√≠a del d√≥lar.

Qu√© relaci√≥n guarda el estancamiento de los salarios de los trabajadores con la actual crisis crediticia? Si los salarios de los trabajadores se hubieran mantenido a la par con la tasa de producci√≥n, ¬Ņno habr√≠a sido acaso menor la probabilidad de terminar en una situaci√≥n como la actual? Y si eso fuera cierto, ¬Ņno deber√≠amos centrarnos ahora m√°s en la resindicalizaci√≥n de la fuerza de trabajo, en vez de buscar soluciones en el pat√©tico Partido Dem√≥crata?

La crisis crediticia deriva de ¬ďla magia del inter√©s compuesto¬Ē, esto es, de la tendencia de las deudas a duplicarse y a reduplicarse. Cualquier tasa de inter√©s es un tiempo de duplicaci√≥n. No hay producci√≥n de econom√≠a ¬ďreal¬Ē ni excedente econ√≥mico algunos que puedan aguantar esa tendencia de la deuda a crecer cada vez m√°s r√°pidamente. De manera que la crisis financiera se hubiera dado de todos modos, independientemente del nivel de los salarios.

Es muy sencillo: el precio de la propiedad de la vivienda tiende a absorber todo el ingreso personal disponible del propietario. De modo que si los salarios hubieran crecido más rápidamente, el precio de la vivienda, simplemente, habría crecido más rápidamente, en la medida en que los empleados habrían dispuesto de más dinero para sostener hipotecas más onerosas. El estancamiento de los salarios no hizo sino mantener el freno sobre el precio de la vivienda, contribuyendo a que éste se quedara en niveles estratosféricos, y no ionosféricos.

En lo que hace a los sindicatos norteamericanos, no han sido de ninguna ayuda para resolver la crisis de la vivienda. En Alemania, en donde me hallo precisamente ahora, los sindicatos han patrocinado cooperativas, como sol√≠a hacerse antes en Nueva York, con costes bajos para sus miembros. De manera que, en Alemania, los costes de vivienda solo absorben el 20% del presupuesto familiar, la mitad que en los EEUU [en Espa√Īa, el 46,2%; T.]. Imagine qu√© podr√≠a hacerse si los fondos de pensiones hubieran invertido su dinero en construir vivienda para sus contribuyentes, en vez de colocarlo en el mercado de valores para comprar y hacer pujas por las acciones que los altos ejecutivos y otros con informaci√≥n privilegiada vend√≠an.

Cuando los pol√≠ticos o los miembros del establishment de la pol√≠tica exterior hablan de la ¬ďintegraci√≥n¬Ē de Rusia o de China al ¬ďsistema internacional¬Ē, ¬Ņqu√© quieren decir exactamente? ¬ŅQuieren decir el sistema denominado en d√≥lares y gobernado por la Fed, el Banco Mundial, el FMI y la OMC? ¬ŅComprometen los pa√≠ses su soberan√≠a nacional al participar en el sistema econ√≥mico hegemonizado por los EEUU?

Por ¬ďintegrar¬Ē entienden absorber, como un par√°sito integrando al hu√©sped en su propio sistema de control. Lo que quieren decir es que, con las normas de la OMC y del FMI, se prohibir√° a otros pa√≠ses llegar a ser ricos por la v√≠a que por la que llegaron a serlo los EEUU en el siglo XIX y a comienzos del siglo XX. S√≥lo a los EEUU les ser√° permitido subsidiar su agricultura, una suerte de privilegio concedido al veterano de los precios subsidiados. S√≥lo los EEUU tendr√°n libertad para aumentar los tipos de inter√©s con objeto de estabilizar su balanza de pagos, y s√≥lo los EEUU pueden dedicar su pol√≠tica monetaria a la promoci√≥n del cr√©dito barato y de la inflaci√≥n de los precios de los activos. Y s√≥lo los EEUU pueden desarrollar un d√©ficit militar, obligando tan ricamente a pechar con ello a los bancos centrales extranjeros de los pa√≠ses recipientes de d√≥lares. En otras palabras, no hay barra libre para los dem√°s pa√≠ses, s√≥lo para   los EEUU.

Los otros pa√≠ses lo que hacen, en realidad, es ceder soberan√≠a nacional. Los EEUU jam√°s han ajustado su econom√≠a para crear equilibrio con otros pa√≠ses. Pero para ser equitativos, en este respecto, s√≥lo los EEUU act√ļan plenamente en inter√©s propio. Por mucho, el problema es que otros pa√≠ses no ¬ďest√°n jugando el juego¬Ē. No est√°n actuando como gobiernos reales. Se necesitan dos para que uno vaya tan ricamente a la suya. Sus gobiernos se han convertido en ¬ďhabilitadores¬Ē de la agresi√≥n econ√≥mica estadounidense.

¬ŅCu√°l cree usted que ser√≠a la reacci√≥n de la administraci√≥n Bush, si un pa√≠s peque√Īo, como Suiza, hubiera vendido centenares de miles de millones de d√≥lares de t√≠tulos hipotecarios carentes de valor a bancos de inversiones, a compa√Ī√≠as de seguros y a inversores de los EEUU? No pleitear√≠a y no exigir√≠a responsabilidades? ¬ŅC√≥mo se explica que China y las naciones de la UE, que fueron v√≠ctimas de ese fraude gigantesco, no hayan boicoteado los productos financieros estadounidenses o exigido reparaciones?

El derecho internacional no es claro en relaci√≥n con el fraude financiero. La regla es el cl√°sico caveat emptor. Los inversores extranjeros asumieron un riesgo. Confiaron en un mercado financiero desregulado como el estadounidense, que facilitaba superlativamente el ganar dinero con el fraude financiero. A fin de cuentas, lo que hicieron fue confiar en la desregulaci√≥n neoliberal, en casa y en los EEUU. Inglaterra se halla ahora en el mismo l√≠o. El proceso de ¬ďrendici√≥n de cuentas¬Ē, se supon√≠a, radicaba en las empresas privadas norteamericanas de auditor√≠a, as√≠ como en las agencias privadas de evaluaci√≥n de riesgos. Los inversores extranjeros estaban tan obnubilados por la ret√≥rica del libre mercado, que terminaron crey√©ndose las fantas√≠as de la ¬ďautorregulaci√≥n¬Ē y de los mercados autorregulados tendentes al equilibrio, sin percatarse de la manifiesta tendencia del mundo realmente existente a la polarizaci√≥n econ√≥mica y financiera.

En otras palabras,  el grueso de los inversores extranjeros carec√≠a de un cuerpo realista de teor√≠a econ√≥mica. Los EEUU pudieron limitarse a arg√ľir que los inversores extranjeros deb√≠an aceptar las responsabilidades atinentes a sus malas inversiones, como se dice que hacen tambi√©n los fondos de pensiones y otros inversores estadounidenses.

Hace poco, el Congreso aprob√≥ una ley que confiere al secretario del tesoro, Henry Paulson, una autoridad sin precedentes para emplear el dinero que necesite a fin de mantener la solvencia de Fannie Mae y Fredie Mac. Paulson asegur√≥ en el Congreso que no necesitar√≠a m√°s de 25 mil millones de d√≥lares, pero lo cierto es que el voluminoso texto de la ley ¬Ė400 p√°ginas¬ó le permite incrementar la deuda nacional en 800 mil millones. ¬ŅC√≥mo afectar√° el rescate de Fannie/Freddie al d√≥lar y al d√©ficit presupuestario? ¬ŅContribuir√° eso a disparar las tasas de inter√©s?

La Fed puede reflotar la econom√≠a con dinero, al modo de Alan Greenspan, a fin de prevenir la escalada de los tipos de inter√©s. Nadie sabe exactamente qu√© ocurrir√° con Fannie y Freddie, pero todo apunta a que la crisis hipotecaria y financiera ir√° a peor, a mucho peor, el a√Īo que viene. Estamos ahora entrando en el ojo de la tormenta, cuando las hipotecas a inter√©s variable se est√°n revisando al alza y cuando los bancos norteamericanos tienen que pechar con la deuda existente en un mercado dominado por el temor de los inversores extranjeros a que esos bancos se hayan quedado sin valor neto.

De manera que el principio aqu√≠ es: ¬ďel pez gordo se come al chico¬Ē. Wall Street ser√° rescatado, y se permitir√° que los bancos ¬ďconsigan abrirse camino para salir de la deuda¬Ē, como se hizo despu√©s de1980 mediante la explotaci√≥n de los consumidores al detalle, sobre todo los consumidores con tarjetas de cr√©dito y los prestatarios individuales. Habr√° una muchedumbre de quiebras, y la gente sufrir√° m√°s que nunca  a causa de la ley de quiebras, absolutamente favorable a los acreedores, que aprob√≥ el Congreso a instancias de los lobbies bancarios.

Hace unos meses, el Wall Street Journal public√≥ un editorial describiendo dos posibles escenarios de pesadilla, en caso de que la actual crisis crediticia no fuera abordada correctamente: o bien se producir√≠a un movimiento especulativo contra el d√≥lar, que resultar√≠a en su desplome; o bien la quiebra inesperada de una instituci√≥n financiera importante provocar√≠a el crash del mercado de valores. La semana pasada, el exjefe del FMI Kenneth Rogoff provoc√≥ un alud de ventas en Wall Street al afirmar: ¬ďlo que est√° por venir en los pr√≥ximos meses no es el hundimiento de unos cuantos bancos de mediano tama√Īo; lo que est√° por venir es una megahamburguesa; lo que veremos es la quiebra de uno de los grandes bancos de inversi√≥n o comerciales¬Ē. ¬ŅQu√© pasa, si Rogoff est√° en lo cierto, y Merril, Citi o Lehman se van al garete? ¬ŅBastar√≠a eso para poner al mercado de valores en situaci√≥n de ca√≠da libre?

No necesariamente. Citibank ser√≠a nacionalizado, y luego vendido. El principio rector ser√≠a: si un banco es ¬ďdemasiado grande para quebrar¬Ē, deber√° ser intervenido y rescatado. Habr√≠a que comenzar por revocar la revocaci√≥n de la ley Glass-Stegall a que procedi√≥ la administraci√≥n Clinton.  En lo que hace a Lehman, se le aplicar√≠a el tratamiento dado a Bear Stearns, con venta final (probablemente a un fondo hedge). Merril es mucho m√°s grande, pero podr√≠a ser despiezado, supongo. El √≠ndice financiero del mercado de valores se desplomar√≠a, pero no necesariamente los precios de las acciones industriales.

De acuerdo con el MarketWatch: ¬ďEn tres meses, de abril a junio, las ganancias de los bancos registraron los segundos peores n√ļmeros desde 1991¬Ö Las ganancias del trimestre sumaron s√≥lo 5 mil millones, a mucha distancia de los 36,8 mil millones del mismo trimestre del a√Īo pasado, una bajada del 86,5%¬Ē. En el mismo sentido, y conforme a un art√≠culo de primera plana del  Wall Street Journal: ¬ďLas instituciones financieras tendr√°n que pagar al menos 787 mil millones de d√≥lares en obligaciones a tipo variable y en otras obligaciones a medio plazo antes de fines de 2009¬Ē. ¬ŅC√≥mo pueden enfrentarse los bancos al pago de cerca de 800 mil millones (¬°200 mil millones antes de diciembre!) con ganancias tan mediocres como 5 mil millones en un trimestre? ¬ŅY c√≥mo diablos puede la Reserva Federal mantener en funcionamiento el sistema bancario, si las ganancias ni siquiera cubren el pasivo corriente? ¬ŅAcaso tienen los bancos alguna fuente secreta de ingresos desconocida para nosotros, o es que realmente el sistema marcha hacia el desastre?

La manera tradicional de pagar deudas es endeud√°ndose m√°s. Lo que se hace, simplemente, es a√Īadir al principal de la deuda los intereses debidos, de modo que la deuda crece exponencialmente. Ese es el significado real de la ¬ďmagia del inter√©s compuesto¬Ē. Significa, no s√≥lo que los ahorros destinados a acumular inter√©s mantienen ritmos de duplicaci√≥n y reduplicaci√≥n, sino que tambi√©n lo hacen las deudas, porque los ahorros que se destinan al pr√©stamo en el lado de los activos de la contabilidad del acreedor (en los EEUU de hoy, el 10% m√°s rico de la poblaci√≥n) se convierten en deudas en el lado del ¬ďpasivo¬Ē de la contabilidad (el 90% restante de la poblaci√≥n).

Los bancos no tienen una fuente secreta de ingresos. La fuente salta a la vista. Lo que har√°n ser√° entregar sus hipotecas basura a la Reserva federal y tomar dinero prestado por el valor nominal de esa basura, para que el gobierno se quede con ella. La Fed puede, o bien tomar el control del banco, como hizo el Banco de Inglaterra con Northern Rock cuando hace unos meses quebr√≥, o puede permitir que el banco ¬ďgane¬Ē dinero timando a sus clientes un poco m√°s.

Entre 2000 y 2006, el valor total de venta al p√ļblico de la vivienda en los EEUU se dobl√≥, pasando aproximadamente de 11 billones de d√≥lares a 22 billones en s√≥lo 6 a√Īos. En los √ļltimos doscientos a√Īos, la evoluci√≥n de los precios de la vivienda a duras penas mantuvo el ritmo de evoluci√≥n de la inflaci√≥n, normalmente, con incrementos anuales de entre el 2% y el 3%. Los bajos tipos de inter√©s auspiciados por la Reserva federal han sido la causa principal de esa burbuja inmobiliaria sin precedentes; sin embargo, el exjefe de la Fed Alan Greenspan niega ahora toda responsabilidad en lo queThe Economist  llama ¬ďla mayor burbuja de la historia¬Ē. ¬ŅEntend√≠a Greenspan los problemas que estaba creando con sus pol√≠ticas monetarias ¬ďlaxas¬Ē, o hab√≠a otros motivos en su actuaci√≥n?

Simplemente, no se preocup√≥ del problema. √Čl se vio en el papel de animador de una fiesta para gentes capaces de enriquecerse r√°pidamente. Esas gentes fueron siempre sus principales clientes en sus a√Īos en Wall Street, y su tarea all√≠, seg√ļn √©l mismo la entend√≠a, era la de un criado, una especie de pez piloto para tiburones.

La idea de ¬ďcreaci√≥n de riqueza¬Ē del se√Īor Greenspan consist√≠a en tomar la l√≠nea de menor resistencia e hinchar los precios de los activos. Cre√≠a que el camino para permitir que la econom√≠a manejara sus excesos de deuda pasaba por hinchar los precios de los activos, de modo que los deudores pudieran tomar pr√©stamos a intereses menguantes ofreciendo un colateral (bienes ra√≠ces, acciones y obligaciones) que no dejaba de crecer en el mercado de precios. En su primitiva visi√≥n √† la Ayn Rand del mundo, una manera de ganar dinero era econ√≥mica y socialmente tan productiva como cualquier otra. Comprar una propiedad y esperar a que su precio se hinchara lo consideraba tan productivo como invertir en nuevos medios de producci√≥n.

Ya desde sus d√≠as como cofundador de la NABE  (Asociaci√≥n Nacional de Economistas de Empresa, por sus siglas en ingl√©s), Greenspan se limitaba a observar, como indicadores econ√≥micos ¬ďlibres de valores¬Ē, el PIB y la contabilidad nacional. Esa es su limitaci√≥n intelectual y conceptual. Ard√≠a en deseos de proporcionar una v√≠a por la que los peritos en inversiones pudieran hacerse ricos, y la manera m√°s expedita de hacerse rico es no dar golpe y conseguir barra libre. Su ideolog√≠a le llev√≥ al ideario de ¬ďlibre mercado¬Ē, seg√ļn el cual el sector financiero se autorregular√≠a, y as√≠, se comportar√≠a honradamente. Pero lo que hizo fue abrir las compuertas de los diques de contenci√≥n a los granujas financieros. Su vara de medir no distingu√≠a entre el enriquecimiento de Countrywide Financial o el enriquecimiento de Enron y la expansi√≥n de los medios de producci√≥n de General Motors u otras compa√Ī√≠as industriales. De modo que la econom√≠a se ahuec√≥, lo cual, sin embargo, no se reflejaba en ninguno de los √≠ndices m√©tricos a los que √©l prestaba atenci√≥n desde su poltrona en la Reserva federal.

As√≠ que, cuando los periodistas y los medios de comunicaci√≥n proclamaban como una ¬ďsorpresa¬Ē de todo punto ¬ďinesperada¬Ē cualquier baj√≥n en el mercado, √©l mismo andaba tan perdido como un lemming corriendo a pi√Ī√≥n fijo hacia el despe√Īadero. Es un instinto inherente a los chicos del libre mercado.

El mercado inmobiliario est√° en ca√≠da libre, marcando d√≠a tras d√≠a nuevos r√©cords en lo tocante a embargos, volumen de invendidos y bajada de precios. El sistema bancario se halla en una condici√≥n todav√≠a peor; descapitalizado y enterrado bajo una monta√Īa de activos desvalorizados. Parece haber un consenso creciente en que esos problemas no son s√≥lo parte de un baj√≥n econ√≥mico, sino el resultado directo de las pol√≠ticas monetarias de la Fed. ¬ŅEstamos asistiendo al colapso de los modelos de banco central como forma de regulaci√≥n de los mercados? ¬ŅCree usted que la actual crisis terminar√° reforzando al sistema actual, o al rev√©s, que su fracaso facilitar√° el que el pueblo norteamericano gane mayor control sobre la pol√≠tica monetaria?

¬ŅQu√© quiere usted decir con ¬ďfracaso¬Ē? Su perspectiva es la de una mirada de abajo arriba. Pero el modelo financiero ha sido un gran √©xito desde el punto de vista de quienes se hallan en la c√ļspide de la pir√°mide, mirando de arriba abajo. La econom√≠a se ha polarizado a punto tal, que el 10% m√°s rico de la poblaci√≥n posee el 85% de la riqueza nacional. Nunca antes el 90% de la poblaci√≥n restante hab√≠a estado tan endeudada, nunca antes hab√≠a dependido tanto de los ricos. El poder de √©stos sobrepasa con mucho al que hayan tenido en cualquier √©poca de la que quede constancia estad√≠stica.

 Tiene usted que darse cuenta de que lo que ellos de verdad pretenden es arrasar la Ilustraci√≥n, terminar con la filosof√≠a moral y los valores sociales de la econom√≠a pol√≠tica cl√°sica, que culminaron en la legislaci√≥n de la Era Progresista, as√≠ como en las instituciones del New Deal. No pretenden que la econom√≠a sea m√°s igualitaria, y no pretenden compartir poder. La codicia de la elite rica es (como bien observ√≥ Arist√≥teles) infinita. De modo que lo que a usted le parece una violaci√≥n de los valores tradicionales lo que es, en realidad, es una reafirmaci√≥n de los valores preindustriales, feudales. La econom√≠a est√° retrocediendo por un camino que lleva a la servidumbre por deudas. El ¬ďcamino de servidumbre¬Ē no es el progreso econ√≥mico p√ļblicamente patrocinado y estimulado; es, al rev√©s, el desmantelamiento de la econom√≠a p√ļblica y del Estado, la disoluci√≥n de las agencias reguladoras, a fin de crear una nueva elite de tipo feudal.

La antigua Uni√≥n Sovi√©tica suministra un modelo de lo que los neoliberales querr√≠an crear. No s√≥lo en Rusia, sino tambi√©n en los Estados b√°lticos y en otras antiguas rep√ļblicas sovi√©ticas, lo que se hizo fue crear cleptocracias locales, al estilo de Pinochet. En Rusia, los clept√≥cratas fundaron un partido local expl√≠citamente pinochestista, el Partido de las Fuerzas de Derecha.

Para que el pueblo norteamericano, o cualquier otro pueblo, pueda llegar a tener más control sobre la política monetaria, lo que necesita, por lo pronto, es una doctrina económica que fije lo que debería ser una buena política monetaria. A comienzos del siglo XIX, los seguidores de St. Simon en Francia empezaron a desarrollar una doctrina así. A fines de ese siglo, la Europa central la aplicó políticamente, movilizando el sistema bancario y financiero para promover la industrialización de forma conjugada con el Estado (y, para decirlo todo, usando como catalizador el gasto militar y naval). Pero todo eso desapareció de la historia del pensamiento económico, y a punto tal, que ni siquiera se menciona ya a los estudiantes de economía. Los Chicago Boys han conseguido censurar cualquier alternativa a su racionalización, en términos de libre mercado, del despojo de activos y de la polarización económica.

Mi modelo pasaría por convertir a los bancos centrales en parte del Tesoro, no simplemente en un comité de directores diligentemente serviles del rapaz sistema bancario comercial. Usted mencionaba antes los escritos de Henry Liu, y yo creo que él ha llegado a la misma conclusión en sus artículos para el Asia Times.

¬ŅVe usted a la Reserva federal como una organizaci√≥n econ√≥mica dise√Īada principalmente para mantener el orden en los mercados a trav√©s de los tipos de inter√©s y de medidas regulativas, o como una instituci√≥n pol√≠tica cuyos objetivos son imponer al resto del mundo un modelo de capitalismo dominado por los EEUU?

¬ŅEst√° usted de broma? La Fed ha convertido ¬ďmantener el orden¬Ē en un eufemismo de consolidar el poder del sector financiero, y m√°s en general, de todo el sector FIRE (Finanzas, Seguros, Bienes Ra√≠ces, por su acr√≥nimo en ingl√©s) sobre la econom√≠a ¬ďreal¬Ē de la producci√≥n y el consumo. Sus dirigentes ven el ejercicio de su tarea como una comisi√≥n cuyo comitente es el sistema bancario y consistente en permitir que ese sistema gane dinero procedente del resto de la sociedad. Act√ļan como un comit√© de directores encargados de combatir la regulaci√≥n, de apoyar a Wall Street, de bloquear cualquier revigorizaci√≥n de leyes antiusura, de promover unos ¬ďmercados libres¬Ē pr√°cticamente indistinguibles del fraude financiero descarado, de despenalizar las malas pr√°cticas, y sobre todo: encargado de hinchar el precio de la propiedad en relaci√≥n con los salarios de los trabajadores y aun en relaci√≥n con los beneficios de los industriales.

La tarea de la Fed no es realmente imponer el Consenso de Washington al resto del mundo. Esa es la tarea del Banco Mundial y del FMI, coordinados a trav√©s del Tesoro norteamericano (del modo m√°s palmario, con Robert Rubin durante la administraci√≥n Clinton) y de la Agencia Internacional para el Desarrollo y apoyados con acciones encubiertas de la CIA y del National Endowment for Democracy. No se necesitan pol√≠ticas monetarias para hacer eso; basta el ingenio truhanesco a gran escala¬Ö y llamarlo cabildeo a favor de la promoci√≥n de los valores ¬ďdemocr√°ticos¬Ē: valores consistentes en combatir la capacidad de los Estados para regular o controlar las finanzas en todo el mundo. El poder financiero es inherentemente cosmopolita, y como tal, antag√≥nico del poder de los gobiernos nacionales.

La Fed y otras agencias gubernamentales, Wall Street y el resto de la econom√≠a forman parte de un sistema de conjunto. Ha de verse cada agencia en el contexto de ese sistema y de sus din√°micas. Y esas din√°micas son din√°micas de polarizaci√≥n que echan su ra√≠z, sobre todo, en mecanismos financieros. De modo que volvemos a la ¬ďmagia del inter√©s compuesto¬Ē, ahora ampliado para incluir la ¬ďlibre¬Ē creaci√≥n de cr√©dito y el ¬ďlibre¬Ē arbitraje.

El problema es que nada de eso está incluido en el currículum académico. Y el silencio de los principales medios de comunicación, la incapacidad de los mismos para informar de esos asuntos, o aun para reconocerlos, hace que resulten invisibles, salvo para sus beneficiarios, que son quienes manejan el sistema.

Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y despu√©s en el Hudson Institute. En 1990 colabor√≥ en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor econ√≥mico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campa√Īa primaria presidencial dem√≥crata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canad√°, M√©xico y Letonia, as√≠ como al Instituto de Naciones Unidas para la Formaci√≥n y la Investigaci√≥n. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.

Traducción: Ricardo Timón
Sinpermiso

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