Cómo actuar en caso de atraco


Nuestro colectivo laboral se ve expuesto a un índice de riesgo bastante superior al de otros ámbitos profesionales. Además de enfrentarnos a los riesgos físicos que los atracos entrañan, también nos enfrentamos a sus posibles consecuencias, traducidas en ocasiones en afecciones como el estrés.

¿Qué podemos hacer para evitar que nos atraquen?

Es prácticamente imposible eliminar los atracos, sin embargo, sí podemos tener unos comportamientos diarios que hagan improbable que se produzcan y que, en caso de que sucedan, minimicen sus consecuencias. Nos parece interesante exponer estos consejos que, aunque parezcan obvios, pueden evitar disgustos.

Ser prudentes y evitar comentarios con extraños o en presencia de éstos sobre nuestro trabajo y el volumen de dinero que manejamos.

Procurar abrir las oficinas estando siempre acompañados de algún compañero/a y después de haber observado la situación. No se trata de ir al trabajo como si fuéramos a cumplir misiones secretas; simplemente que si quedamos con alguien, nuestra seguridad aumenta considerablemente y evitaremos ser sorprendidos. Obrar igualmente a la hora de la salida.

Cumplir con las normas internas sobre encajes de efectivo, utilización de submostradores, dispensadores y cajas fuertes. Si observamos que la Oficina es objeto de vigilancia, dar aviso inmediato al Departamento de Seguridad.

No permitir el acceso a la oficina fuera de los horarios establecidos de atención al público, evitando siempre hacer operaciones comprometidas en presencia de personas ajenas a la Entidad (recarga de cajeros, apertura de la caja fuerte, traslado de fondos, arqueos o recuentos de efectivo…).

En definitiva, evitar las despreocupaciones y las rutinas.

¿Cómo debemos comportarnos si somos atracados?

Debemos estar preparados por si, a pesar de haber observado todas las normas de prudencia y cautela del punto anterior, se produce el atraco. Normalmente, son situaciones que cada uno vive de forma distinta, pero debemos ser conscientes que de nuestra forma de actuar puede depender la vida de alguien. Sabedores de ello, y de la dificultad que entraña poner por escrito determinados comportamientos generalizados, exponemos algunos consejos que seguramente evitarán actuaciones que pongan en peligro nuestra integridad física o la de otros.

Permanecer tranquilo. Inspira profundamente y piensa que todo va a ir bien.

No debe intentarse frustrar el atraco. No intentes ser un héroe, tus compañeros y los clientes te lo agradecerán.

Permanecer pasivo y no hacer movimientos bruscos o sospechosos. Si para cumplir una exigencia del atracador fuera necesario hacer algún movimiento extraño, explícale por qué lo haces.

Obedecer las órdenes del atracador con la mayor calma posible y sin tomar iniciativas.

No hablar, a no ser que se nos pregunte algo en concreto.

No intentar apresar, desarmar, interrumpir la huida, ni intentar la persecución del atracador.

¿Cómo tenemos que actuar después de un atraco?

Si ha habido heridos físicos, llamar rápidamente al número correspondiente de asistencia médica de urgencia (112), y no olvidar nunca ante cualquier tipo de accidente con heridos Activar el Sistema de Emergencias.

El orden de actuación es el siguiente:

(Proteger, Avisar y Socorrer) recordad siempre sus iniciales:  P.A.S.

P: Antes de actuar, asegúrese de que tanto el accidentado como Ud. están fuera de todo peligro.

A: Siempre que sea posible avise a los servicios sanitarios (médico, ambulancia ... ) de la existencia del accidente, y así, activará el Sistema de Emergencias.

S: Inmediatamente después comience a socorrer mientras espera la ayuda .

Si se tiene algún conocimiento sobre primeros auxilios, atender a los heridos mientras vienen las asistencias sanitarias. Controlar y atender, en la medida de lo posible, las crisis nerviosas que pudieran surgir entre los compañeros y clientela.

Llamar al Departamento de Seguridad y a quienes señalen las normas internas.

Aunque no hayamos resultado heridos, debemos ponernos en contacto con el Servicio de Prevención o con la Mutua de accidentes, para tener asistencia de carácter médico-psicológico y laboral/profesional, ya que podemos sufrir “secuelas posteriores” y debe ser tratado y considerado accidente de trabajo.

Avisar a cualquier Delegado o Delegada de CC.OO.

Sabemos de la dificultad que todas estas cuestiones entrañan, pero debemos velar por nuestra seguridad.

NUESTRA VIDA Y LA DE LOS DEMÁS PUEDEN ESTAR EN JUEGO